El Gobierno insistió ayer en que "no existe ninguna posibilidad de clientelismo" en la aplicación de la asignación universal por hijo y confirmó que se está estudiando pagarlo también a empleadas domésticas.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, sostuvo que "no habrá superposición" de planes sociales y recordó que el beneficio se tramitará en las distintas oficinas de la ANSES. Dijo que las empleadas domésticas que trabajan en "negro" estarán incluidas en la nueva asignación e indicó que "se está estudiando la posibilidad" de que sean beneficiadas también aquellas que tiene empleo formal.
El jueves último la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció la puesta en marcha de la asignación universal por hijo de 180 pesos para desocupados, empleados informales y discapacitados, que comenzará a cobrarse a partir del 1º de diciembre próximo. Randazzo recalcó que "el anuncio es una buena noticia, desde ahora todos los pibes de 0 a 18 años van a tener una asignación familiar que es universal". "No existe ninguna posibilidad de clientelismo", añadió el funcionario y subrayó que "a partir de ahora los hijos de desocupados o trabajadores informales percibirán la asignación de 180 pesos".
