El día después de la aprobación del matrimonio homosexual, el obispo de San Juan, Alfonso Delgado, distribuyó un comunicado en el que reflexiona sobre el tema y hace mención a la corrupción en Argentina. Después, en una entrevista con DIARIO DE CUYO, dijo que algo de eso hubo en el tratamiento de la norma.

-Con la ley aprobada, ¿cuál es su primera reflexión?

-La Argentina tiene un nuevo problema, un nuevo desafío y una nueva oportunidad. Esa oportunidad es seguir sembrando la buena ciudadanía, basada en el respeto y la no discriminación hacia nadie. Esta norma tiene una legitimidad que puede ser puesta con signos de interrogación, porque el federalismo argentino fue pisoteado. Le falta legitimidad social, porque muchos senadores no han tenido en cuenta el mandato de toda su provincia.

-¿Qué opina de Marina Riofrío?

-De Marina Riofrío no opino. Simplemente me llamó la atención que varios senadores hicieron referencia a esa ausencia ocasional. Creo que ese interrogante lo tienen sus mismos colegas y lo tendrá parte del pueblo argentino.

-¿Por qué dice que hay un nuevo problema?

-Porque hay que seguir consolidando la familia argentina a pesar de estos intentos. La familia, queramos o no, y no es discriminar a nadie, surge de un hombre y una mujer.

-¿Quiere decir que los que están a favor del matrimonio gay, están en contra de la familia?

-Quieren incluir dentro de la noción de matrimonio otras cosas que no son matrimonio, que no generan familia, no generan vida, no se responsabilizan de esa vida. Esto no es degradar a nadie, al contrario, es señalar que lo blanco es blanco, los verde es verde…

-¿La Iglesia se acordó tarde de salir masivamente a defender su posición contraria a la ley?

-Fue una trámite express, es decir rápido, cuanto antes y a cualquier precio. Fue legislar para una minoría, que todos respetamos, en detrimento de una gran mayoría. No es la primera vez. Cuántas veces se legisla o se gobierno en favor de intereses de minúsculos grupos en detrimento, por ejemplo, de la clase pasiva argentina que por ley tiene las condiciones para vivir con dignidad y no lo puede hacer. Algo está mal. ¿Por qué Argentina está entre los últimos en la lista de países más transparentes o entre los países más corruptos?

-¿Cree que hubo corrupción en la sanción de la ley?

-Preguntáselo a los que impulsaron la ley

-Se lo pregunto a usted

-Yo sé que hubo presiones, aprietes y cosas por el estilo. Con estas cosas siempre hay mucha plata de por medio. Y con estas cosas siempre hay algo de esto. Esa plata de la corrupción no te la manda el banco Mundial, sale de los más pobres y excluidos, sale del pueblo argentino.

-¿Terminó siendo una puja entre el gobierno nacional y la Iglesia?

-No. El estilo confrontativo de muchos sectores de gobierno buscan eso, pero para todo, hasta en las cosas más pequeñas. No sé si con C o con K, pero confrontación al fin. Es un modo muy extraño de sumar al bien común. El olfato del pueblo funciona, eh…

-¿Les puede costar una elección?

-Creo que el pueblo argentino está en un proceso de maduración y va leyendo quiénes están a favor de las convicciones de la gran mayoría y quiénes no. Estoy asombrado del despertar de una muy buena ciudadanía y estoy seguro que pone muy nervioso a más de uno.

-¿Se equivocó Bergoglio con las declaraciones que hizo?

-Cuando querés cuestionar algo, cuestionás hasta la nariz que tenés. He escuchado muchas verdades y unas cuentas mentiras. Expresiones de mucho respeto y de mucha falta de respeto. Si vos analizas el debate, vas a ver donde encontrás más expresiones de falta de respeto.