Lleva más de 30 años en la Policía de la provincia y hoy es su conductor. Ayer, en el programa “A todo o nada”, de Radio Sarmiento, Luis Martínez hizo una mirada interna de la fuerza, habló del accionar de los jueces y dio a conocer algunas estadísticas delictivas. Serio pero muy cordial a la hora de responder, el jefe defendió a la Policía, cuestionó a los efectivos que no avisaron a la Justicia del siniestro que terminó con la vida de Leslie Arustizia, aseguró que él no le hubiera dado una salida transitoria al “Taza” Albornoz y señaló que la cantidad de robos con el uso de armas bajó sensiblemente entre el año pasado y este.

– ¿Por qué los efectivos de la Comisaría Cuarta se demoraron tanto en comunicarle a la jueza el accidente de la avenida de Circunvalación y dispusieron medidas sin consultarle?

– Dejo en claro que nosotros somos auxiliares de la Justicia. Yo tomé conocimiento de esta falencia a través de la doctora Lucero, que me hace saber que no había recibido ninguna comunicación formal y yo dispuse de inmediato que se normalizaran las comunicaciones. El suceso ocurrió en la mañana y la comunicación le llegó en la noche a la doctora.

– Si usted no se los pide, todavía…

– Seguramente al otro día le hubieran mandado el preventivo. Tomando conocimiento de esta falla, he dispuesto girar un requerimiento a la Subsecretaría de Control de Gestión para que se inicie un sumario y determinar lo que realmente pasó.

– ¿Qué le contestaron los efectivos de la comisaría cuando les pidió explicaciones?

– Las comunicaciones se tendrían que haber realizado teniendo en cuenta las características del hecho. Ha habido una falta de comunicación y las causas van a quedar determinadas en el sumario administrativo. Los efectivos me dijeron que esperaban el informe médico, porque es el que determina si son lesiones graves, gravísimas. Pero en este caso tiene que primar el sentido común. Se tendría que haber informado en forma inmediata al juez de turno.

– ¿Pasó el chubasco interno por el caso de los narcopolicías?

– Sin duda que provocó un remezón en la fuerza. Sin dudas que cuando un miembro de la fuerza se encuentra involucrado y las connotaciones públicas son de este tipo, se siente.

– Ya han pasado varios meses de aquel hecho, ¿ve que perdieron crédito ante la sociedad?

– En esa oportunidad dije que los errores de unos pocos no entorpecen el prestigio de una institución.

– ¿La gente lo ve igual o tiende a generalizar y descree de la Policía?

– No toda la población generaliza. La Policía sigue teniendo el mismo prestigio que ha tenido siempre.

– En aquel momento se habló mucho de la interna policial, ¿hay internas actualmente?

– Llevo muchos años en la Policía y siempre se habló de internas. La interna es aquel que está en desacuerdo con alguna directiva superior o sufrió alguna sanción por una falta, pero en líneas donde dividen una estructura institucional para mí no existe.

– ¿Realmente cree que la Policía es una institución prestigiosa?

– Sí. Si no, yo no estaría dirigiendo esta fuerza. Más allá del aspecto económico y de todo crédito personal, para mí es un honor dirigir la fuerza. Si no creyese eso, yo no debería estar en el sillón de la Jefatura. Y mi cargo está a disposición de las autoridades de Gobierno.

– Hay gente que dice que no hace la denuncia porque la Policía no va a ir, porque no va a investigar, porque no se la quieren tomar, algunos piensan que existen efectivos que son nexos de delincuentes, ¿pueden ser indicadores que los obliguen a replantearse si la Policía goza de prestigio?

– Día a día estamos concretando acciones tendientes a satisfacer las necesidades de la sociedad. Por supuesto que las críticas existen. No solamente critican a la Policía, critican a los políticos, los abogados, los médicos, los periodistas. Estamos abocados a satisfacer las necesidades de la gente en cuanto a seguridad pública se refiere. Hay mucha gente que nos critica, pero nosotros somos multifunción. Hay 4 o 5 personas que se fugan del hogar y tenemos que afectar personal para buscar al niño, al esposo, la esposa, el abuelo, y los encontramos gracias a Dios. La gente debe entender que somos seres humanos.

– ¿Ganan bien los policías?

– Le podría decir que todos queremos ganar mejor. Pero estamos bien a comparación de la media provincial y nacional.

– ¿Cuánto gana uno que recién ingresa en el rango de oficial?

– Alrededor de 13 o 15 mil pesos, no tengo acá la cifra.

– Es salir a arriesgar la vida día a día por esa plata…

– No, por supuesto. Si usted me dice en el aspecto personal, yo lo voy a decir: “Sí, tendríamos que ganar más”. Pero debo ser consciente de lo que la Provincia tiene como medios económicos para financiar todo el aparato administrativo de San Juan.

– ¿Es cierto que los policías se tienen que pagar las balas, el chaleco como lo dice la gente en la calle?

– Eso lo vengo escuchando desde hace años. Cada efectivo que utiliza un cartucho debe informarlo y eso llega a la División Armamento, quien le repone el cartucho de inmediato. Hay que justificarlo en qué lo gastó, porque no puedo salir el 24 de diciembre a vaciar el cargador. A cada Policía que anda en la calle se le ha provisto el chaleco y el armamento con los cartuchos.

– ¿Entonces no compra nada?

– Se compra el uniforme, porque tiene un plus destinado al uniforme.

– Hay efectivos que dicen que casi no hay prácticas de tiro, ¿practican o no?

– Concretamos periódicamente prácticas de tiro. A veces, las misiones o servicios impiden concretar asiduamente estas labores. Pero ponemos énfasis, porque es prioritaria la práctica para estar consustanciado con el arma y las modalidades de tiro.

– ¿Periódicamente qué significa? ¿Cada cuánto tiempo?

– Cada un mes y medio o dos meses, cada dependencia.

– ¿Es suficiente?

– No es lo suficiente. El efectivo debería estar semanalmente practicando tiro.

– ¿Es cierto que el polígono virtual que se presentó en la gestión anterior estuvo operativo sólo un tiempo, que se fue de San Juan y que en su momento no se informó nada?

– No sé, yo lo vi por los medios. Nosotros tenemos un polígono práctico en la Escuela de Policía.

– ¿Al virtual no lo vio nunca?

– No lo vi nunca. A mí no me tocó practicar, no fui, no estuve en contacto con él.

– Entre los policías se quejan de que detienen a un delincuente y a las 24 horas está libre. Inclusive el ministro de Gobierno lo ha manifestado…

– El ministro está preocupado con esa situación. En varias reuniones, él ha sido la voz en ese sentido y denota la preocupación, por cuanto le llevamos casos reales de personas que detenemos esta semana y a la siguiente los volvemos a detener.

– ¿Esa situación desmotiva al policía?

– Por supuesto que sí. Que un delincuente sea apresado y salga ahí nomás, desmotiva a los policías y a la sociedad misma. Pero es nuestra labor y seguimos trabajando en bien de la sociedad y a brindarle la seguridad.

– ¿Hay jueces de mano blanda en ese sentido?

– Los jueces son seres humanos y no todos somos iguales. Sin lugar a dudas, con nosotros la Justicia no ha tenido inconvenientes. No sé si cada uno tiene su forma de interpretar la norma jurídica, pero nosotros seguimos los lineamientos que cada juez nos brinda.

– El ministro de Gobierno ha hecho críticas y ha dicho que hay jueces que liberan delincuentes así nomás, ¿coincide?

– Nosotros monitoreamos y determinamos la forma de trabajar de cada uno de ellos y nos allanamos a lo que ellos dispongan.

– ¿Trabajan bien?

– Sí, por supuesto. Pero no soy quien debe analizar la forma de trabajar de un juez.

– ¿Por qué no? Es un ciudadano y el jefe de Policía…

– Por la función misma no puedo en público emitir una opinión en forma personal. Pero para mí la Justicia trabaja normalmente y cada juez… soy consciente de la labor que desarrollan. He visitado los despachos de los jueces y están abarrotados de expedientes. Yo los entiendo. Entiendo la gran labor que tiene. A lo mejor, unos creen que los jueces no trabajan, pero están y trabajan. – ¿Habría que cambiar la ley, para evitar que los delincuentes salgan ahí nomás? – Debe analizarse para evitarlo y darle más herramientas a aquellos que tienen la facultad de decidir sobre la libertad de una persona. Que expresamente le brinde herramientas para que esto no ocurra. – ¿Está de acuerdo con rever el sistema de salidas transitorias y empezar a limitarlo o eliminarlo? – Eliminarlo no, porque hay situaciones y situaciones. Los gabinetes deberían ser, como son, interdisciplinarios y analizar quién en realidad debería salir y en qué tiempo. Analizar si cumpliendo la mitad de la condena están en condiciones de salir o no. – ¿Al Taza Albornoz usted le hubiera dado salidas transitorias? – En mi humilde opinión, con los antecedentes que tiene, yo no le hubiera dado salidas al Taza Albornoz. – ¿Hubo un error? – Es mi opinión. – ¿Los gabinetes del Penal de Chimbas que evalúan a los presos que piden salidas transitorias están trabajando bien? – Sí, he tenido la oportunidad de conocer a profesionales que son muy capaces en las tareas que realizan. – Es el mismo gabinete que opinó que el Taza Albornoz podía tener salidas transitorias. – Vuelvo a decir que he tenido la oportunidad de conocer gente con una gran capacidad para la función que realiza. – ¿La ley de flagrancia ayudará a evitar que un delincuente salga tan rápido? – Sí. Además de acortar los tiempos de juzgamiento, también achicará los plazos para que el juez que tenga a su cargo la facultad de decidir sobre la libertad de una persona lo haga en forma inmediata. Tengo entendido que en 10 días habría una sanción penal para una persona que fue detenida de manera flagrante o al poco tiempo de haber cometido el delito. – ¿Cómo van las estadísticas delictuales? – Este año mucho mejor. Nosotros lo vemos no sólo desde el punto de vista de la concreción del hecho ilícito en sí, sino también en la cantidad de aprehensiones y la tarea de prevención. – ¿Qué delito bajó más? – El robo agravado con el uso de arma de fuego, el típico asalto. La tarea que ha desarrollada la Brigada de Investigaciones, la parte de Robos y Hurtos, ha dado resultados importantes en estos últimos meses al detener a cabecillas de bandas. – ¿Tiene porcentajes? – No en este momento, pero rondaría entre un 20 y un 25 por ciento, tomando el primer semestre de 2016 con el del año anterior. – ¿Y el hurto? – En el hurto estamos dentro de los parámetros del año pasado, con leve descenso. Hay meses que estamos igual, hay otros que ha subido. – Hay muchas quejas por el 911, ¿han echado gente de esa área en los últimos meses? – Hemos trasladado y suspendido gente. Debo haber trasladado unos 30 efectivos, de enero a septiembre. – ¿Cuánta gente trabaja ahí? – Tenemos entre 80 y 90 efectivos. – ¿Ha movido más del 30 por ciento de los efectivos por inoperante? – No por inoperantes, sino porque no estaban a la altura de las circunstancias. – Son inoperantes para esa tarea… – A lo mejor no estaban acordes para esas circunstancias, pero sí para acudir a un requerimiento, estar en la calle, evitar algún conflicto o colaborar en otro servicio.