La defensa del proyecto de enmienda constitucional para permitirle un nuevo mandato al frente del Gobierno provincial ocupó buena parte del discurso del gobernador José Luis Gioja ayer al dejar inaugurado un nuevo período de sesiones ordinarias en la Cámara de Diputados de la provincia.
Tras expresar que la decisión de "proponer a los sanjuaninos" la enmienda constitucional había sido la más "difícil" de su vida pública, el mandatario sostuvo que "no necesito que me den lecciones de democracia", en un mensaje que se entendió dirigido a los sectores de la oposición.
En un discurso que leyó durante poco más de 40 minutos y el que hizo un par de comentarios por afuera del texto distribuido a los diputados y a la prensa, Gioja reconoció que algunos ataques recibidos lo habían "golpeado con los desgarros más profundos". Pero que había podido "mitigar todos los dolores" al escuchar a "mis amigos, constitucionalistas, a compañeros de trabajo y de militancia, a cientos y cientos de sanjuaninos y especialmente a mi familia".
Fue en este punto que primero el diputado Eduardo Bustelo y luego toda la bancada justicialista y hasta los legisladores bloquistas se levantaron de sus bancas para aplaudir al mandatario, mientras desde la bandeja le gritaban "fuerza flaco".
El recinto estuvo colmado por los funcionarios del gabinete provincial, incluidos todos los ministros del Ejecutivo, representantes de la Corte de Justicia, fuerzas de seguridad, legisladores nacionales y buena parte de los intendentes departamentales. Y en el palco bandeja se apretaban, como pocas veces había ocurrido antes, asesores y miembros de las segundas y terceras líneas del Gobierno local. Desde este sector se escuchaban los mayores gritos de aliento al mandatario.
Gioja recomendó que al que tenga dudas "lea la Constitución" y dijo que no iba a "agregar una sola palabra ni de respuesta ni de reproche a quienes me han agraviado e injuriado con tanta saña en estas últimas semanas". A esos dirigentes les dijo, sin identificarlos que "en democracia manda el pueblo, no los políticos. Y es sabido que a quienes las urnas les dan la espalda, eso es una evidencia que no pueden soportar".
Fue en este pasaje que anunció el dictado de una ley de necesidad y urgencia para otorgar un aporte a los partidos políticos "que van a participar en el acto comicial del 8 de mayo" (ver aparte). Y dijo que lo hacía "con la convicción cívica y la permanente voluntad de ofrecer las mayores garantías de participación a los partidos políticos".
El gobernador dijo que "no soy imprescindible, ni me siento imprescindible" sino que era el conductor del proyecto político "que hemos llamado Segunda Reconstrucción de San Juan" que había logrado "empezar a poner de pie a la provincia".
Al volver sobre la defensa del proyecto de enmienda expresó que "es un acto ejemplar del más sentido democrático" y dijo que era porque "si la mayoría de los sanjuaninos decide que la Constitución se enmienda, la Constitución se enmienda". Pero en caso contrario "hasta ahí se llega", puntualizó.
Después aconsejó "a quienes de verdad quieran tener una opinión fundada y veraz sobre este magno proceso constituyente que está encarando la sociedad sanjuanina, lean la Constitución".
También hizo un repaso por la situación provincial del momento en que le tocó asumir, 8 años atrás, cuando se encontró con una tierra "arrasada por el desinterés, la falta de ideas, la improvisación y el desaliento". Incluso por la clase política arengada por el "que se vayan todos".
"Después de tanto esfuerzo", dijo, "el resultado se levanta a la vista". Y habló de la obra pública ejecutada y hasta realizó algunos anuncios (ver página 5).
Luego de ser interrumpido por los aplausos del público en 48 oportunidades, terminó diciendo que si esas eran sus últimas palabras en la apertura de sesiones de la asamblea legislativa "es algo que está en manos del pueblo de San Juan", tras lo cual agradeció la "confianza y la voluntad de la gente".

