Buenos Aires, 6 de septiembre.-El ministro de Economía, Amado
Boudou, advirtió que no permitirá que el Fondo Monetario
Internacional (FMI) envíe misiones para auditar las cuentas fiscales y
macroeconómicas "como históricamente lo hizo", y señaló que "Argentina es un país soberano" y no necesita "que venga ningún virrey" a contarle "las costillas".

"Claramente como históricamente lo hizo no. Argentina es un
país soberano y no necesitamos que venga ningún virrey a contarnos
las costillas", sostuvo Boudou sobre las misiones del Fondo, y
ratificó que la administración kirchnerista no necesita pedir créditos
al organismo de crédito.

Reiteró que se está llevando adelante "una política de mucha
apertura" en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC),
y afirmó que el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno
"no controla" a ese organismo.

"Moreno no controla ningún organismo" que "lleva adelante
todas las tareas que se le piden en la secretaría de Comercio",
aseveró.

Consultado por la relación con el campo, el ministro consideró
que es un sector "importante" de la economía, pero "lo que el
Gobierno tiene que hacer es administrar el presupuesto de todos los
argentinos, no de un sector".

En una entrevista concedida al diario Clarín, en el marco de
las reuniones que mantuvo en Londres con sus pares del G-20, Boudou defendió además los recursos que destinó el Estado para
Aerolíneas Argentinas, y para el negocio del fútbol, al remarcar que "lo que hacemos es buscar la mejor asignación posible".

Sobre la relación con el FMI, señaló que se está encarando
"una tarea muy importante de diálogo" con las autoridades del
organismo, y reiteró que "no estamos yendo al Fondo a buscar plata, sino para llevar nuestra voz política e institucional a un organismo
del cual formamos parte".

Boudou indicó que aún no está decidido que uso se le dará a
los 2.300 millones de dólares en derechos especiales de giro que
Argentina recibió del FMI el 28 de agosto, en concepto de la
ampliación de capital que se decidió para los países miembros del
organismo.

En cuanto a la posibilidad de llevar adelante una negociación
con los bonistas que no entraron al canje de deuda del 2005, y con
el Club de París, aseveró que "tenemos estrategias para tidis los
temas", y acotó que en todos los casos "tenemos que llegar a una
solución consistente y sostenible en el tiempo", aunque no brindó
detalles.