Para sacar chapa de su precandidatura presidencial, Adolfo Rodríguez Saá exhibe el modelo de gestión que puso en marcha en San Luis, en el que asegura que hay pleno empleo, reindustrialización y una política de construcción de viviendas como factor dinamizante de la economía. En su visita a San Juan, habló con DIARIO DE CUYO y trató de traidores a Sergio Massa y José Manuel de la Sota, que lo dejaron afuera del frente UNA, y analizó temas mineros y productivos.
– Si gana, ¿qué modelo de minería implementará?
– Tiene que haber un tratado de paz entre la minería y el medio ambiente. Tenemos derecho a tener un ambiente sano y los pueblos tenemos derecho a progresar. Ahora, ninguno de los 2 derechos puede invalidar al otro. Hay que armonizar las cosas. Tenemos que permitir que haya minería y garantizar que no haya una contaminación que perjudique a los seres humanos. Hay formas técnicas de garantizar que las aguas no se contaminen, hay que ponerlas en práctica. Y el Estado se tiene que hacer cargo de regular esa situación para evitar que esa situación se produzca, con un control exhaustivo. Y la minería tiene que aceptar ese tipo de control. Ahora tampoco podemos mantener las riquezas sin explotar.
– ¿Esa postura es aplicable en todo el país?
– En todo el país.
– Sergio Massa dijo que es de respetar las decisiones de cada provincia, si acepta o rechaza la actividad?
– (Silencio) No creo en las promesas con respecto a las provincias de los candidatos de Buenos Aires.
– ¿Por qué?
– Porque nunca han cumplido. Porque cuando los porteños gobiernan discriminan absolutamente al interior del país. Si los escucha hablar de la minería de San Juan, la van a destruir, y ellos que contaminan el Riachuelo y el Río de La Plata, no mueven un solo dedo para evitar que esa contaminación se produzca.
– Y con respecto a Daniel Scioli y Mauricio Macri, que también se muestran a favor de la minería, ¿también desconfía?
– Por supuesto. Por ejemplo, con el Riachuelo, que es una pintura de La Boca, ¿qué hacen para evitar la contaminación? Son 2 cosas, descontaminar el río y evitar que continúe la contaminación. El primer punto es difícil y no lo han hecho, pero siguen contaminando, entonces por qué voy a creer en lo que dicen.
– ¿Y a usted qué lo diferencia de ellos para garantizar lo contrario?
– Porque yo siempre cumplí la palabra. Prometí que en San Luis cada familia iba a tener su vivienda y la tienen, digna y propia. Y la pagan, hoy en 700 pesos por mes. Escuché que Scioli dice que ha hecho la cantidad de caminos récord en la historia de Buenos Aires en los últimos 40 años: ha construido 160 km de caminos. En San Luis, del año 2000 a la fecha se han construido 885 km de autopistas. Hay una diferencia. San Luis no tiene villas miserias ni tenencia precaria de la tierra. La Ciudad de Buenos Aires está llena de villas y la provincia es el paraíso de las villas miserias.
– Un reclamo del sector minero es por las retenciones, ¿las va a eliminar?
– Las retenciones a la minería, como a las carnes, productos regionales, la soja, el maíz y el trigo, cada una de ellas requiere de una mirada especial. Hay qué mirar cómo estamos en el mercado en este momento y no todo está igual. Hay productos que están en muy malas condiciones. Si las peras y manzanas en Río Negro no las vamos a cosechar porque no es rentable, ¿qué retenciones vamos a cobrar si no exportamos ninguna de esas frutas? Entonces, en peras y manzanas tenemos que hacer un trabajo muy particular, quizás, eliminar las retenciones, aunque sea transitoriamente, hasta que se recupere el precio. Pero se requiere de un diálogo particular con cada sector. También se puede establecer un sistema móvil. No le puedo dar una regla general. Porque si digo que se sacan las retenciones, usted me va a decir cómo se va a manejar el Estado. Y cuando restamos fondos, tenemos que pensar en que el Estado es un todo. Entonces, es gradualmente.
– En el Congreso hay proyectos sobre modificar el esquema de regalías, ¿es partidario de cambiarlo o mantener el actual?
– Forma parte del diálogo que hay que entablar. Se paga muy poco en regalías, en beneficio de grandes monopolios, sino que además, por ejemplo, en Bajo La Alumbrera exportan el oro y por declaración jurada dicen cuánto exportaron y nadie le controla.
– Entonces, ¿es partidario de revisarlo?
– De revisar todo.
– ¿Qué medida aplicará para mejorar la competitividad de las economías regionales?
– Pensar en sacarle impuestos al gasoil para la producción que se exporta. El componente del precio del gasoil tiene una enorme carga impositiva puede ser una variable de ajuste para mejorar la competitividad de los productores. Si desgravamos impuestos a las exportaciones, no al consumo interno, podemos conseguir, mirando y ajustando en cada economía regional, hacer más competitiva esa economía regional.
– ¿Qué piensa que ahora Macri salió a defender el actual modelo de Aerolíneas e YPF?
– Que siga tirando globitos. Cada vez que habla, dice incoherencias. Las personas que no explican lo que van a hacer, que cambian de opinión, que no son coherente entre lo que dicen y lo que hacen, nos llevan a un callejón sin salida en un país que tenemos una sumatoria de problemas que lo hacen difícil en este momento.
– ¿Y usted qué planea hacer con esas empresas?
– Las tenemos que hacer más eficientes. YPF, el 50 por ciento es privado, y el Estado pone, pone y pone dinero. ¿Y los privados? Para qué discutir lo logrado y las indemnizaciones pagadas. ¿Vamos a retroceder? No. No se puede salir marcha atrás a privatizar. El rol del Estado se tiene que cumplir. Vamos a hacer más eficiente lo que tenemos. En el caso de Aerolíneas, ¿el pueblo tiene que pagar semejante déficit? La línea de bandera está bien. Hay que administrar correctamente, no podemos gastar 5 mil millones de pesos anuales de déficit. No estoy proponiendo vender, hay que hacerla eficiente. ¿Cómo? Sentar un equipo técnico que trabaje seriamente e ir revisando las tarifas, los costos, la cantidad de empleados.
– ¿Por qué no formó parte del frente que integra De la Sota y Massa?
– Porque ellos no lo admitieron. No lo pueden explicar. Se lo preguntaron a Massa y dijo que es muy joven para entender qué pasó. Yo hice todo el esfuerzo. Fui el factor de la unidad, si entre ellos no se hablaban. En política cuando se dice una cosa y se hace otra, es un acto repudiable.
– ¿Le dolió?
– Los traidores no me duelen. A los que les debería doler es a ellos por no haber cumplido la palabra, que han traicionado los acuerdos que tenían conmigo. Ahora me someto a la voluntad popular, aspiro que el camino que proponemos lo acepten y nos voten. Tengo fe de que en Cuyo vamos a andar muy bien.
– ¿Qué escenario vislumbra en la general?
– Vamos a ver qué ocurre en octubre, van a haber 2 que van a clasificar al balotaje y recién en esa oportunidad tenemos que pensar a quién vamos a votar. Si no llegamos, tenemos cosas que hacer. Vamos a discutir si debemos unificar el criterio y aconsejar si votar a uno o no. Yo propondría un programa, el que apoye nuestros 3 o 4 puntos, lo acompañamos. En el balotaje tenemos una instancia, en la que podemos opinar, si no fuese uno de los nuestros.

