"Aquí están, aquí están, aquí están los que no iban a votar", el cantito sostenido, trapos de todos los colores al viento, bengalas y una cancha llena con clima de recital de rock le dieron a José Luis Gioja en el Sporting Club Estrella anoche un refresco político, con más de 5.000 almas jóvenes -según el conteo policial- vitoreando por el SI a la enmienda constitucional que se pondrá a test en la consulta popular del 8 de mayo. A los cantitos, el gobernador, en mangas de camisa, respondió ronco con un discurso cargado de arenga y varias críticas hacia los detractores del proyecto reeleccionista oficial. "Los jóvenes se frustraron con las promesas de comienzos de siglo. Les prometieron de todo y nada se cumplió. Por eso allá por el 2001, gritaban que se vayan todos. Hoy vivimos tiempos distintos, los jóvenes han recuperado a la política", lanzó al micrófono Gioja promediando las 20.30.

El cantito fue recurrente, evocando uno de los principales ejes del rechazo opositor a la consulta popular: que miles de jóvenes no podrán votar porque la Justicia Electoral usa los padrones de 2007, en base al mandato constitucional. Incluso el presidente del PJ provincial le dedicó un párrafo criticando a los que usan la palabra "desaparecidos" para este grupo de excluidos en las urnas, en clara referencia a César Gioja. "La política no es un privilegio, es vocación de servicio y no sirve aparecer sólo cuando hay elecciones", fustigó el gobernador.

Gioja reivindicó ante los jóvenes el trabajo de la militancia y le dedicó varios momentos al apoyo del proyecto kirchnerista, exaltando la figura de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández.

Y puso énfasis en que la gestión actual provincial siga: "jóvenes, ustedes son la sangre que corre por el cuerpo de este San Juan que no quiere entregarse, que quiere y puede. Y yo me siento tan joven como ustedes. Estoy convencido que los que tenemos convicciones y formación política, no nos podemos ir a la casa de vacaciones a ver si descansamos para ver qué pasa en cuatro años", arengó el gobernador en medio del continuo zumbido de redoblantes.

"Esto es como construir una casa, donde van a entrar los que tengan que entrar, los vivos, que no quieren a San Juan, que vayan a la vereda de enfrente", dijo antes de despedirse con la marcha peronista.