El destacado dirigente, que fue ministro, jefe de Gabinete y senador hasta el 2008, estuvo ayer en la provincia invitado por la Asociación Sanmartiniana y el Colegio de Magistrados de San Juan para dar una conferencia sobre la vida del general José de San Martín con motivo de recordarse hoy un nuevo aniversario de su paso a la inmortalidad. Sobre la realidad política nacional tuvo los siguientes conceptos:

-¿Qué análisis hace del resultado de las elecciones del domingo?

-Me parece que era un resultado previsible, aunque no en la magnitud que se dio. Yo he tenido desde el principio una visión que no era exactamente la misma que la de los candidatos de la oposición. En diciembre hicimos un acuerdo que estaba firmado, entre otros, por Duhalde, Alfonsín, Macri, Stolbizer; el Socialismo en el que sentábamos las bases para un acuerdo mayor de políticas públicas.

-¿También se le daba participación al Gobierno?

-Sí, también le propuse a la Presidenta que se sumara a esto e incluso me hizo atender por el ministro del Interior en una actitud cordial, pero no consideró que el Gobierno debiera incorporarse. Por eso quedó más como un acuerdo entre fuerzas de la oposición, no por mi voluntad, pero sí de hecho.

-¿Para qué sirvieron las primarias?

-Yo entendía que las primarias ofrecían una oportunidad única para ponernos de acuerdo sobre una serie de puntos, integramos un frente común y como tal, cada uno lleva a su candidato porque así no tenían por qué renunciar Alfonsín, ni Binner, Duhalde o ninguno y era el voto de la ciudadanía el que decidía quién tenía que representar al conjunto. Creo que de todos modos el oficialismo tenía una ventaja apreciable y me parece que si hubiese existido una alternativa potente el resultado de la Presidenta no hubiese sido tan alto como fue.

-¿Esperaba un mejor resultado, por ejemplo, para Alfonsín?

-No esperaba una diferencia sustancial en los candidatos de la oposición. Yo diría que mis errores consistieron en lo siguiente: Por ejemplo, no imaginé que la Presidenta iba a llegar al cincuenta por ciento, pensé que iba a ganar claramente, por una distancia grande pero no tanto. Luego no creí que iba a ser tan pareja la elección entre Alfonsín y Duhalde. Creía que hacia último momento iba a haber un vuelco hacia quien se considerase que tenía las mayores posibilidades de llevar adelante la oposición y tampoco creí que Binner llegara a estar tan cerca de Alfonsín y Duhalde. Pero yo diría que son sorpresas menores porque a grandes trazos mi convicción era que la Presidenta iba a ganar bien, con alto porcentaje de adhesión, pero no por treinta y ocho puntos como finalmente ocurrió.

-¿Estuvo de acuerdo con el entendimiento con De Narváez?

-No me corresponde a mí analizar eso, porque estuve en una tarea, yo diría ecuménica, buscando acuerdos con los distintos sectores. Además, sigo siendo radical pero no tengo una participación activa en la conducción.

-¿Cómo debería encarar el radicalismo las elecciones de octubre?

-Sugeriría que hubiera acuerdos con las otras fuerzas sobre un plan legislativo común, es decir un conjunto de leyes a defender conjuntamente, que podría dar origen o a una coordinación de bloques o idealmente una unidad, como no se logró con vistas al Ejecutivo. Creo que el fraccionamiento y la falla en no poder integrar un frente común, hicieron que la oposición le regalase al Gobierno la hegemonía. Y creo que eso se agravaría si se le regalara la hegemonía parlamentaria. El objetivo de todos los opositores es aumentar los votos que obtuvieron en la primaria, disminuir los votos que obtuvo la Presidenta, pero que el mayor interés debería estar en crear una fuerza parlamentaria fuerte, capaz de controlar al Gobierno y de dar base a una posible sustitución de las autoridades por la vía de las urnas, terminado el próximo período.

-Con los números de las primarias, ¿es posible revertir el poder obtenido por el kirchnerismo en las urnas?

-Nunca se sabe, porque hay hechos inesperados que pueden llegar a modificar el paisaje político, como por ejemplo la resolución 125, las muertes de Alfonsín y de Kirchner. Todos esos hechos implicaron cambios muy drásticos en la situación política. Por eso nunca se puede descartar que haya un hecho que modifique la situación, pero a mí me parece muy difícil.