-¿Hay alguna moraleja para la Iglesia que no pudo evitar que se aprobara el matrimonio gay?
-Sí. Y casi lo uniría a una ley que se votó los otros días y que afecta a San Juan. A mi realmente me preocupa muchísimo que en el Congreso Nacional de pronto salgan leyes que en vez de basarse en la realidad jurídica, técnica, ética, no, se ven simplemente desde consideraciones políticas de muy bajo nivel y muy circunstancial, a favor de uno y en contra de otro, así, el fin justifica los medios. Con la ley del matrimonio para personas del mismo sexo, hubo 10 senadores que iban a votar en contra que de pronto se los barrió, unos se fueron de viaje, otros se enfermaron en ese momento, otros el gobernador les quitó el pasaje para ir, y otro que después aparece votando a favor, y después todos aparecen con un regalito en la mano. ¿Esta es nuestra democracia? La ley de glaciares es una cuestión absolutamente técnica, entonces por dos o tres votos los glaciares son buenos o son malos, el matrimonio gay es bueno o malo, por dos o tres votos matamos ser humanos o los dejamos vivir ¿eso es serio?
-¿Cómo ve que senadores como Pichetto, según publicó La Nación, votó a favor de la ley Bonasso porque tenía un problema con César Gioja porque el sanjuanino votó en contra de la ley de matrimonio gay?
-No lo hablé con ellos, pero si es así, realmente ahí hay un ejemplo de que no se hacen las leyes en función del bien común, de las cuestiones éticas, jurídicas o técnicas, sino porque se me canta.
-¿Ha hablado con la senadora Marina Riofrío (quien viajó a China para la votación del matrimonio gay?
-Yo la respeto mucho, ella habrá tenido sus motivos, pero el pueblo esperaba otra cosa. No soy de las personas que piensan que otra persona no puede ver las cosas de otro modo, son decisiones muy personales, las respeto. Si realmente alguien votó en contra o a favor de tal o cual cuestión en función de enemistades o amistades o pases de facturas esto habla muy mal del Congreso de la Nación.
-Usted sabe que estamos a un año de las elecciones ¿cómo ve el escenario político?
-Como ustedes, mi fuente de información son los medios de comunicación. Con un cierto análisis un poco crítico, no de criticar sino de discernir, porque uno contrasta. Falta un año todavía, dediquémonos a trabajar, a a gobernar, a construir, saquemos primero el país adelante antes de poner afiches.
-¿Los ve apurados?
-No sé. El país está muy mal y necesita de ellos, pero bueno, después se pelean todos para prenderse. Está bien, es el juego de la democracia y me gusta, Argentina ha madurado pero nos falta bastante y a veces tenemos retrocesos. Los países desarrollado, pensemos en el país hermanos, hacen las cosas más serias, respetan leyes, constituciones, palabras empeñadas…
-¿Qué pensó con los dichos de Hebe de Bonafini?
-Me duele todo lo que degrade la República, que no es degradar a una estatua sino a toda Argentina y vos podés estar de acuerdo o no, pero no podés degradar y promover el rompimiento del orden constitucional, es grave, es como si yo saliera a decir que hay que hacer un golpe de Estado, voy preso. Me parece que debemos respetar, habrá tenido la lengua muy suelta ese día.
-Usted sabe que hay un borrador de enmendar la Constitución Provincial para permitir una segunda reelección del gobernador ¿qué opina?
-Es una cuestión política ciudadana, que la deben resolver los ciudadanos, la Constitución es un pacto social que se va acomodando a los tiempos pero trata de ser lo más permanente posible y todos los países tienen mecanismos de reformas y de vez en cuando se supone que son necesarias para aclarar conceptos, para nuevas situaciones. Esta es una cuestión eminentemente política que la deben resolver los ciudadanos de San Juan. Creo que se ha planteado una idea que puede llevar a opciones posibles o no, se verá, y después cuando haya algo concreto, si es que lo hay, será el ciudadano que con toda responsabilidad deberá optar.
-Hay plebiscito para esto…
-Sí, si es que se hace. Ahora bien, más que pensar en resultados finales, porque quiero escuchar al pueblo sobre esto, uno espera que haya una cuestión más concreta, ojalá se convierta en una ocasión de ejercer plenamente la ciudadanía, que el pueblo pueda y quiera pensar y hacerse cargo de su decisión, es decir, si yo veo que no es lo mejor y opto por eso, libremente me hago cargo de mi decisión y si me parece conveniente también. Y ahí creceríamos muchísimo en ciudadanía responsable y capital social. La Iglesia va a decir dos cosas: libertad y responsabilidad. Y ¿por quién va a votar el obispo? Bueno, el obispo no vota, vota Alfonso Delgado, yo suelo analizarlo la noche anterior, pienso ante mi conciencia y luego hago uso de mi derecho al voto secreto.
-¿Entonces no le parece mal que se enmiende la Constitución?
-Quiero escuchar al pueblo, son mecanismos legales.
-DIARIO DE CUYO publicó una encuesta donde dice que a cerca del 70% de los sanjuaninos no le parece mal…
-Las encuestas son relativas, creo que habrá un año para un debate social, pero lo importante es la ocasión para un excelente ejercicio de plena ciudadanía y ahí gane quien gane, ganamos todos.
-Parece que la gente va a decidir no sobre si le parece bien o mal la re-reelección, sino sobre si le parece bien o mal Gioja…
-Siempre estas propuestas o enmiendas llevan detrás un nombre y un apellido, pero creo que se evalúa todo. Siguiendo el camino de la ley, que decida la gente.
-¿Personalmente qué opinión tiene de Gioja?
-Comparándola con otras provincias argentinas, San Juan es un poco distinta, para bien, dentro del contexto social. Creo que el nivel de seriedad está más alto que en otras provincias, lo que no quiere decir que están todos los problemas resueltos.
-¿Ve con agrado que Gioja tenga aspiraciones nacionales?
-Creo que la experiencia de gobernar San Juan lo coloca en situación de que algunos piensen para eso. No es mi ámbito ese, pero creo que viendo el contexto argentino, San Juan y la gestión actual ha resuelto muchas cosas y de hecho el gobierno está para resolver cuestiones que afecten al bien común.
-La prensa y por ahí los curas ven el vaso medio vacío de las cosas. ¿Cuál es el vaso medio vacío en San Juan?
-No soy analista político ni investigador de lo que está pasando, sino que uno tiene sus impresiones. Yo cuando veo que se construye un colegio y una parroquia, lo que más llama la atención es el edificio, pero después viene un trabajo que es mas difícil y que no lo nota nadie que es que la parroquia esté bien atendida, que el colegio tenga un buen equipo decente… En el año 2000 San Juan era una provincia cuasiterminal y yo le veía un potencial que podía ser una Suiza argentina. Yo veo que se han alcanzado varias cosas y es lo que hay que hacer. Siempre hay cosas que faltan, entonces me parece que más que ver el vaso vacío y lo que falta por llenar, aliento mucho a ese trabajo interior que da una gran fortaleza para que permanezca en el tiempo.
-¿Cómo está la relación de la Iglesia con la Nación?
-La Iglesia quiere tender todos los puentes que sean necesarios para aportar al bien común. Por parte de la presidenta, habría que preguntarle a ella.

