Habló sin restricciones sobre la relación de los países más poderosos. Y aprovechó para dejar un mensaje para el conflicto que actualmente están viviendo Venezuela y Colombia, por la supuesta presencia de guerrilleros colombianos en territorio venezolano. Aquí las palabras textuales del presidente.
"Yo no conocía al presidente de Irán, hasta que me lo encontré en Naciones Unidas y decidí charlar con él. Después, fui a hablar con Obama, con Sarkozy, con Angela Merkel, con Gordon Brown, sobre el problema de los conflictos entre Irán, Europa, Estados Unidos e Israel. Fui a Palestina a hablar con el presidente Mahmud Abas, fui a Israel a hablar con el primer ministro Benjamin Netanyahu, después recibí al presidente de Israel. También hablé con el presidente de Siria, recibí al presidente de Irán y fui de visita a Irán.
Lo que realmente me impactó fue que ninguno de los presidentes de los grandes del Consejo de Seguridad había hablado con Mahmoud Ahmadinejad. Yo les dije, les mostré que era necesario agarrar el teléfono y llamar al presidente de Irán. Estaba con los hombres más importantes del mundo, que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Yo no sé si es por el hecho de que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad que son justamente los cinco que más armas venden en el mundo, son países que tienen armas nucleares.
Nos decían que era imposible, que Irán no quería conversar. Con el primer ministro turco y el canciller turco, después de 18 horas, conseguimos firmar el documento en que ellos estaban dispuestos a sentarse y negociar con el grupo formado por Rusia, Estados Unidos y Francia. Para mi gran sorpresa, cuando Irán mandó el documento esos países, en vez de decir están dadas las condiciones para negociar empezaron a discutir, aumentaron las sanciones. O sea, probablemente, ni siquiera querían leer el documento.
Lo que más me molestó es que el documento que firmamos con Ahmadinejad reproducía fielmente los términos de la carta que Obama me mandó. Exactamente lo que Obama me dijo que era necesario conseguir, es lo que conseguimos. Y de repente, aquello que era para convertirse en un acuerdo se convirtió en sanción. Yo no creo en sanciones, porque también tienen problemas. Hay sanciones para las empresas brasileñas y para las argentinas, pero con seguridad para las empresas rusas, las chinas, las americanas no. Rusia va a continuar construyendo la planta nuclear en Irán, China va a continuar explotando petróleo allá. Y los demás comunes, mortales, están fuera.
A mí me decepcionó mucho esto. Me pregunto hoy si la gente realmente desea la paz o quiere mantener el clima de inestabilidad que existe para usar una teoría muy conocida de Maquiavelo que dice que es necesario dividir para reinar. No es posible que la gente no hable con quien está en conflicto para negociar. ¿Cómo puedo hacer la paz con Piñera si no me siento a conversar? ¿Cómo puedo restablecer la armonía entre Colombia y Venezuela, si Chávez y el nuevo presidente no se sientan a conversar? ¿Cómo es posible resolver el conflicto entre Brasil y Argentina si yo y Cristina no nos sentamos a conversar? O sea, en política no podemos subcontratar el mandato que nos legó el pueblo. Hay que negociar, conversar. Voy a discutir con ellos en el G20 porque creo que nosotros no queremos guerra y si alguien quiere conocer un lugar tranquilo en el mundo que mire hacia Sudamérica, acá tenemos todos los defectos del mundo, pero hace mucho tiempo que no tenemos guerras entre nosotros".

