-¿Cómo ve la relación entre el poder político nacional y los jueces?

-Creo que hemos entrado en una meseta, han habido momentos de crispación pero hoy no es el peor momento en las relaciones. Los casos conflictivos encontraron un cauce y una resolución favorable, han habido sí tensiones graves, pero muchas se han superado.

-¿Cree que es necesaria la reforma del Consejo de la Magistratura?

-Sí, absolutamente, si bien el proyecto no es el que nosotros queríamos…

-¿Cuál era su propuesta?

-Nosotros proponíamos que la representación de los jueces se integre con jueces de las provincias argentinas y que la base electiva de los representantes de los jueces argentinos sea de todos los jueces del país, y esto no fue posible. Destacamos que se ha recuperado en este proyecto el equilibrio que se había perdido con las últimas dos reformas de la representación política.

-¿Qué otros temas preocupan hoy a la Federación?

-Nos preocupa el manejo del presupuesto judicial. No puede un poder, si su presupuesto se maneja por un poder ajeno, desarrollar políticas y previsiones de futuro, esa es la realidad de los poderes judiciales de las provincias y de la Nación, que no fijan ni administran sus presupuestos de modo autónomo. En San Juan hay una ley de autarquía presupuestaria, en otras no, pero a veces los poderes políticos se dan maña igual para generar artilugios tributarios somos muy creativos para devaluar las conquistas. Por ejemplo, en San Juan hay razonablemente un presupuesto acorde a la realidad. Pero en Jujuy hay un desfinanciamiento de la Justicia terrible, no tienen papel, ni toner, no se cubren cargos para no generar sueldos. De cada 100 pesos, sólo 1,90 va para Justicia y no puede dar respuesta al crecimiento de la litigiosidad.

-Respecto de otras provincias, en la administración de justicia, ¿San Juan está mejor o peor?

-San Juan ha tenido el mismo crecimiento de litigiosidad que tiene todo el país de un 10% anual. Esto significa que en la última década se duplicaron las causas que ingresan a tribunales, pero no se duplicaron las estructuras judiciales, que están más o menos en la misma planta que hace una década. Pero dentro del concierto de las provincias, San Juan no está al tope del ranking de los problemas. Sí apreciamos desde la Federación un respeto del Poder Ejecutivo hacia el Poder Judicial de San Juan…

-¿Respeto entendido como que no hay presiones políticas hacia los jueces?

-Entendido como no injerencia, no presiones, respeto público, no hay agravios. Y esto lo he dicho en otros distritos del país, que el gobernador de San Juan, en mi gestión y estoy en mi tercer período frente a la Federación, es el que vi con una actitud de mayor respeto hacia el Poder Judicial, lo que no quita que no haya problemas de presupuesto, y de crecimiento de la litigiosidad, de modernización, pero dentro de una convivencia madura, con una separación de poderes adecuada. Esto no se da en otras provincias. Por ejemplo, en el Chaco el gobernador Capitanich acaba de impulsar una acción para sacar de la Corte de Justicia a tres integrantes designados en anteriores administraciones de signo político radical, distinto al suyo.