-¿Se siente el tercero en discordia, el primero o se siente algo?
-Octavo o noveno, no menos de ese lugar. Yo me siento un compañero más que comparte este proyecto que encabeza el gobernador Gioja y que hemos aportado un pequeño granito de arena en función de conducir un departamento que hoy muestra por lo menos algunos logros. No creo que sea el tercero, creo que puede haber muchos otros compañeros que a lo mejor no detentan cargos públicos y por eso tienen menos exposición, pero que tienen mucha capacidad para estar en esa lista.
–Da la sensación a veces de que hay como dos facciones. Una alineada con el senador César Gioja y otra con el intendente Marcelo Lima que por ahí están tensando mucho la cuerda y puede aparecer alguien como cortando por el atajo que podría tener más chances. ¿Coincide con esa visión?
-Los peronistas somos así, como con una efervescencia interna que nos hace que seamos un partido dinámico, ágil y que nos hace estar tomando posiciones casi permanentemente y creo que esto es bueno. Pero no creo que sea yo el tercero en discordia. Los conozco a ambos, creo que van a solucionar sus problemas y vamos a llegar al 2011 de la mejor manera.
-Pero usted es uno de los que está ahí en las filas…
-Para mí es un honor que algunos compañeros y militantes lo consideren a uno dentro de este grupo reducido de gente que puede tener posibilidades. Yo no hablo de si quiero o no quiero porque me parece que es prematuro, a mi criterio por lo menos. A mí me ocupa todavía manejar mi departamento.
-¿Cuándo es el momento adecuado?
-Calculo que después del Mundial habrá algo.
-Bueno, dentro de poquito.
-El segundo semestre de este año… No va a ser un momento de definiciones, pero sí de conversaciones.
-¿Cuántos años tiene?
-Cuarenta.
-¿Y es la edad para ser gobernador o cree que le pueden facturar la juventud?
-Yo no creo que haya cuestiones de edad.
-¿No le han facturado la juventud en estas conversaciones?
-Este tema me costó en el 2003 y lo debo reconocer. Tenía 33 años y evidentemente me costó mucho porque Pocito era una sociedad que estaba acostumbrada a que los intendentes peinaran canas. Pero creo que eso hoy ya está superado.
-¿Y cómo se lleva cuando en el partido se tienen que sentar a hablar con gente que le lleva dos o tres décadas?
-Eso se lleva bien. Hay que pensar en lo que quiere la comunidad y si ésta quiere generar algún recambio se hará.
-Cuando lee las encuestas y ve que está entre los intendentes a los que mejor valora su comunidad, ¿siente que tiene una ventaja respecto a los que aspiran a cosas mayores?
-No, ventaja no, lo que me da es mucha satisfacción.
-Si tanto se dice que va a ser el que esté mejor, digamos que está más cerca que otros.
-Puede que ese sea un análisis y a mí me enorgullece que sea así porque he trabajado para estar donde estoy.
-¿Cree que el gobernador lo va a tener en cuenta o puede priorizar otra cosa?
-Es un elemento a considerar.
-Pero no es el único.
-No, no es el único. Me imagino que él buscará también alguna persona que lo pueda suceder que le asegure que el proyecto de desarrollo y crecimiento de San Juan se pueda mantener.
-¿Y usted lo asegura?
-Yo me he formado dentro de la escuela de un partido que tiene vocación de poder y de servicio y con un gran maestro que es José Luis Gioja.
-¿Cree que el sucesor de Gioja debe tener gran influencia del gobernador o qué margen de colaboración aceptaría de parte del entonces ex gobernador Gioja en una eventual gestión suya?
-Tiene que tener el justo equilibrio. Gioja es una persona a la que necesariamente hay que consultar. Pero la gente, el sanjuanino no quiere fotocopias, quiere originalidad, una persona que tenga criterio propio y que escuche porque la experiencia que tienen el gobernador y otros dirigentes hay que ser pícaros para poder aprovecharla y no dar la espalda.
-¿Usted va a aceptar cualquier cosa que le pida el gobernador?
-Yo sé que el gobernador no me va a pedir cosas que no sean razonables y, con esta apreciación, sí aceptaría cualquier pedido suyo.
-¿Ser vice de alguien sería razonable o no?
-Yo no lo evalúo ahora, primero porque ahora tengo muchas responsabilidades y empezar a hablar de estas cosas empiezan a distraernos del camino que tenemos que transitar, pero si está permitido soñar, hay que soñar en grande.
-No para ser vice de nadie…
-No, no descarto nada, ni siquiera una diputación por mi departamento. Desde ahí para arriba o para abajo no descarto nada.

