A una semana de las elecciones, José Luis Gioja hizo su balance sin pelos en la lengua: en lo local, analizó que en la campaña la imagen del gobierno nacional lo "tiraba un poquito para atrás, dijo que a Ibarra le dijo "resentido" y aseguró que si Basualdo jugaba solo, salía segundo; en lo nacional dijo que si dependiera de él, el secretario de Comercio Guillermo Moreno no estaría, y sobre su enrolamiento K lanzó que "no puedo dar un beso a un tipo y a los 3 meses pasarme al otro lado" y opinó sobre los presidenciables para 2011. Fue ayer, en el programa Misión Imposible (Radio Colón) que conducen Sebastián Saharrea y Daniel Tejada.
-Hizo una gran elección, pero ¿se quedó con un gusto agridulce por no meter los tres diputados?
-No y sí. Porque algunos dicen "lo que pasa es que lo dijeron en el partido, que esto que lo otro". Nuestros adversarios creo que han disfrutado de más por ese hecho, pero fijesé que no porque estaba todo armado para que apareciera un nuevo (Luis) Juez en San Juan, para eso, para desconocer resultados.
-¿No le vieron razones?
-No, porque si ustedes se fijan en todas las declaraciones nuestras, siempre dijimos "según nuestros datos pasa tal cosa…"
-¿Pero fue un exceso salir a proclamarlo?
-En la última elección habíamos hecho lo mismo, con nuestros datos. Aceptar los resultados también es de bien, felicitar a los que han entrado también creo que sirve, para que se pasen los resentimientos.
-¿El triunfo de Rawson lo valora por sobre los demás triunfos?
-Valoramos todos los triunfos, lo que pasa es que ese tiene un gustito especial. Pero hay que hacerle un reconocimiento a todos.
-¿A una semana de las elecciones no le conviene más hacer resignado esa banca que haber pagado el precio de que lo tildara de fraudulento?
-Es probable que sí. El que pierde no se conforma con nada y busca argumentos. En este caso estamos frente a un adversario que no acepta resultados aparentemente porque estaba muy enojado, resentido, cosas que no queremos.
-Ellos dicen que los que aceptaban resultados son ustedes…
-No, no, pero le estoy diciendo que nosotros aceptamos. Si usted ve nuestras declaraciones dijimos que íbamos a aceptar lo que dijera la Justicia Electoral. Además seríamos muy tontos, si hemos salido muy bien.
-Pero cuando usted proclamó el triunfo no tenía todos los datos que lo avalaran…
-Mire, nosotros fuimos a las 12 de la noche, nos decían que vamos antes pero nos faltaban datos, hicimos las proyecciones, volvimos a hacerlas y cuando estuvimos dijimos "según nuestros datos pasa esto" y es una cosa para festejar. Ahora, hubo algunos sectores, además de los interesados directos, que querían hacer aparecer el tercer puesto como el gran festejo, y es como si Racing festejara salvarse del descenso.
-¿Para usted es lo mismo que el tercer diputado sea Ibarra o cualquier otro?
-Sí… No es que me da exactamente lo mismo. Pero se va a componer, es un muchacho que le queda todavía mucho, creo que va a aprender, la vida le va a enseñar, la soberbia no es buena consejera para nadie. Este tropezón le va a enseñar porque la vida enseña. No hay que creerse nunca las cosas, no hay que tener el encuestador que le diga el resultado que uno quiere porque después uno se cae y le queda la cara y queda muy mal. Y esta es una actividad que hay que estar todos los días.
-¿Usted piensa que esta segunda posición es más de Basualdo que de Ibarra?
-Creo que Basualdo es un gran factor. Porque la política se mueve por propuestas, por personas y por estructuras. Y la estructura del movimiento de Basualdo ha sido fundamental. Que Ibarra después puso recursos y abrió locales nuevos, bueno, pero sin esas estructuras de Basualdo en todos los departamentos hubiese sido a lo mejor más complicado para él. Y yo pienso en mi interior que si Basualdo iba con sus candidatos en este cuadro y teniendo estructuras en todos los departamentos, creo que Basualdo hubiera salido segundo atrás nuestro.
-¿Antes que Ibarra?
-Sí, porque la estructura es fundamental. Pero no quiero polemizar.
-¿Lo piensa llamar a Ibarra?
-Es que yo no lo tengo que llamar. Ubiquémonos. Pero si él me llama, yo lo tengo que atender urgente. El pueblo de Rawson se puede perjudicar si no hay diálogo, es el departamento donde más obras hemos hecho y vamos a seguir haciendo.
-En algunos departamentos ha ganado más que en otros… ¿Quedó en esta elección una moraleja de qué dirigentes son más fuertes y quiénes quedaron en deuda?
-Ni usted, ni ninguno de los encuestadores, ni yo, le soy sincero, pensábamos que iba a ser una elección de esta forma, que íbamos a pelear por 1.500 votos. El encuestador que más nos daba nos daba 56 y le preguntaba a todos y a mí y era que Ibarra entra seguro y le daban 30 puntos en Rawson, por eso es que realmente estamos contentos, porque no es que nos hayamos subestimado pero uno se deja llevar por estas cosas. Dijimos que íbamos a hacer la mejor elección legislativa de San Juan y no me equivoqué porque lo presentía pero nunca me imaginé estar a décimas de las 3 bancas. Lo del gobierno nacional, hay que decirlo, nos tiraba un poquito para atrás porque no había un consenso. Nosotros habíamos traído a la presidenta dos veces en 20 días…
-¿Y eso no jugó a favor?
-Tampoco en contra, capaz. Pero eran cosas que estaban en la balanza entonces había que pesar. A mí lo que me llevó a ver que estábamos muy cerca de los 3 fueron los primeros resultados de Rawson y los primeros de Capital.
-¿Perdió algunos votos por ser kirchnerista?
-La verdad que no sé. Yo soy un convencido que no le puede picar la mano al que le da de comer, la gratitud en política es una cualidad que hay que tener como la lealtad. Porque las circunstancias pueden dar réditos momentáneos y te pueden dejar una manchita y hace que después se prendan cuando uno quiera decir algunas otras cosas. Entonces, yo no le puedo dar un beso a un tipo y a los 3 meses pasarme al otro lado.
-¿A usted se lo hicieron?
-Los votos premian a unos y castigan a otros. Creo que uno tiene una línea, puede virar un cachito pero no puede ir para atrás. Por eso propongo y tiene buena aceptación para definir en 2011, que está lejos, con la interna abierta simultánea y obligatoria.
-Es que no hay partidos…
-Habrá un justicialismo nuestro, o capaz que estamos todos juntos y esta posibilidad permite que cada uno haga la mejor propuesta para la interna. El que sale segundo no puede darse vuelta. Ese sistema fue derogado a pedido de la oposición y no apareció más.
-Es muy apasionante este tema pero no contestó sobre los caciques departamentales… ¿Hay algunos que quedaron mejor parados que otros?
-Es probable, si usted hace un análisis frío. Pero que todos laburaron, le pusieron pilas me consta. Algunos es probable que más que otros porque tienen más experiencia. Mire qué cosa importante, estaban en juego sólo 3 diputaciones nacionales y es una de las provincias donde más votó la gente,
-¿Esos intendentes que se han probado más eficientes, tienen ventajas respecto de los dirigentes con los que usted va a contar en el futuro?
-No me haga almorzar la cena, porque me va a caer mal. Las conclusiones no son para aplicarlas en forma inmediata para la política los tiempos son fundamentales para todos.
-Se viene el debate por la sucesión y hay cierta ansiedad…
-Haber, hay muchos. Que se han comprado el traje, o lo están eligiendo, pero hay que sacarse la ansiedad, trabajar y en su momento veremos.
-¿Lo va a decidir usted?
-No. Yo tendré peso en la decisión pero si estamos diciendo internas abiertas y simultáneas, mire qué método. La idea es que nosotros nos rompamos le traste hasta el último día para que este proyecto que empezó siendo la Segunda Reconstrucción de San Juan no se caiga.
-¿Cuál es el plazo?
-El que dictan las leyes.
-Bueno, pero sin dar nombres usted puede darnos un perfil de su sucesor…
-Si la almohada lo supiera la quemaría, decía San Martín. Se imagina que lo que menos voy a hacer o permitir es desatar la interna porque eso afecta la gobernabilidad. El consejo a todos es gobernar bien, volcar esfuerzos a gobernar, cuando llegue el momento, porque yo no le saco el traste a la jeringa, lo vamos a decidir.
-¿Lo sorprendió el resultado de Buenos Aires?
-Yo pensaba que iba a ser al revés, dos puntos arriba, obvio que igual no hubiera sido distinto, la oposición hubiera dicho que ganamos por poquito. No creo que haya ganado alguien ahí, perdimos nosotros, no ganó Macri.
-¿Habló con Cristina o Néstor tras la derrota?
-Con los dos. Cristina llamó 12 y pico para felicitarnos, hablamos 3 minutos por teléfono. Yo la ví a ella después en la asunción del ministro de Salud. Con Néstor hablé al otro día a las 11 de la mañana cuando iba a anunciar su renuncia como presidente del partido. Yo creo que han sentido el resultado pero para el que hace política…
-La sensación es que no han registrado demasiado…
-Mire, conociéndolos a ellos que no los conozco tanto porque no somos del mismo riñón, adherimos después y jugamos ahí, el mensaje de él reconociendo haber salido segundo…
-Sí, pero el de ella al día siguiente diciendo que habían perdido por poco…
-No, pero ella reconoció. Ella tiene una forma muy intelectual de ser. Yo comparo con una elección creo que en el ’87 donde perdimos en Capital Federal y ganamos en Perico y Menem dijo ganamos en Perico. Y esto cayó mal, porque hay que saber decirlo. Son circunstancias y personalidades distintas. Yo creo que los argentinos deben hacer todos los esfuerzos por no hacer leña del árbol caído y la gobernabilidad es lo más preciado porque un estornudo en Capital Federal es una gripe en las provincias.
-Nadie dice que se vayan pero el mensaje es "cambiemos algo"
-Es probable. Ha habido cambios. También creo que hay que dejar que decante.
-Cuando todos piden la cabeza de Moreno ¿es peor?
-A quien gobierna no le gusta que le estén marcando la agenda. No se trata de un hecho soberbio. Yo no sé las cualidades de Moreno ni sé por qué está. Si me tocase a mí tomar esa decisión seguro que Moreno no estaría. Pero yo respeto la decisión de quien tiene que decidir.
-¿Scioli también va a renunciar?
-Es distinta su característica.
-Pero también perdió….
-Sí, pero institucionalmente es el que le sigue… Lo que yo no creo es que la gente quiera que haya internas para definir la conducción partidaria. Hay problemas en la Argentina que son muchos mayores que estos.
-¿Pero no debería conducir un gobernador que haya ganado?
-Nuestra Carta en esto elige tres tipos en la conducción y 40 consejeros y estos son los que acompañan. Todos queremos no generar turbulencias para el 2011, hacer una coraza entre todos para defender la gobernabilidad.
-¿Es como dicen que en estas situaciones de crisis, Gioja termina en un lugar bien parado?
-No soy de sacarle el traste a la jeringa pero tampoco de andar a los codazos, porque me parece que no es método, más cuando hay crisis, porque la crisis internacional existe y la sanitaria existe pero no la inventamos nosotros, la estamos remando y hace falta sumar voluntades.
-¿Qué tiene usted que lo distinga de los otros presidenciables?
-Yo no voy a salir a decir públicamente que soy presidenciable…
-Pero deja que lo digan…
-Bueno pero no le puedo pegar un palo a cada uno.
-¿Le gusta que digan?
-Más o menos, porque si supiera que sirve, les digo que le metan muchachos, pero no lo sé, en un clima que se necesita no ir con el cuchillo abajo del poncho para generar los consensos necesarios.
-Dicen que usted es un dirigente de buena relación con el pejotismo no kirchnerista ¿es así?
-Siempre nos ha tocado jugar distintas cosas y no es mi método andar a las cachetadas, imponer mi verdad a cualquier costo. Sí, quizá, con mucha obsesión de trabajar, que unos dicen que es cualidad y a otros les molesta. Pero el "peronómetro" no lo tiene nadie.
