En su paso por San Juan, Natalio Botana, doctor en ciencias políticas y sociales por la Universidad de Lovanía y actualmente profesor de la Universidad de Torcuato Di Tella, en diálogo con DIARIO DE CUYO dijo que existe cierta ausencia "de partidos políticos sólidos"; evaluó el régimen de coparticipación federal como "el más bajo de los últimos años" y mencionó que existe un predominio de los poderes ejecutivos. Además señaló que a nivel internacional, Argentina "está perdiendo status" en la región.
-¿Cómo nos encontrará el Bicentenario en materia política?
-Con dificultades que espero que superemos. Tenemos pendiente un gran problema de representación política, algo que Sarmiento señaló en los últimos años de su vida. La Argentina del Bicentenario requiere un nuevo pacto de representación por la sencilla razón de que tenemos fuerzas sociales poderosas.
-¿Cuáles son estas fuerzas?
-En primer lugar, las asociaciones sindicales y en segundo lugar, todo el desarrollo de los grupos de obstrucción como los piqueteros y los sectores económicos, que ahora lo conocemos como "el campo" (sector agropecuario), son los que producen fenómenos de rebelión social.
-¿Cómo está actuando el poder político frente a esta situación?
-Débilmente porque se enfrenta a una consternada sociedad civil. Esto se debe a que hay una ausencia de un sistema de partidos políticos sólidos, capaz de alternar el ejercicio del poder, de pactar compromisos públicos para resolver los grandes temas pendientes del país. Tenemos arreglos hegemónicos que también tienen pie de barro porque no duran mucho. Entonces ahí surge un gran desafío.
-¿Por ejemplo?
-El federalismo fiscal. Hoy en Argentina tenemos un régimen de federalismo electoral y territorial, combinado con un régimen de unitarismo fiscal y consecuentemente el nivel de coparticipación de las provincias está por debajo del 30% que es el más bajo de los últimos 15 años.
-Entonces, ¿cuál sería la posible salida?
-Hay provincias como San Juan, por ejemplo que si se transforma en una potencia energética con petróleo y minería puede avanzar. Pero de todos modos, esta relación tan baja de coparticipación federal automática hace que las provincias se transforme en mendigas.
-¿Cuál es el causante?
-Que la Presidente de turno está manejando los fondos para que después voten con cierta disciplina en el Congreso y ahí tenemos un problema importante: replantear en serio que es el federalismo desde el punto de vista fiscal. No solo significa tener un sistema en el cual la bolsa del Estado esté formada por impuestos indirectos (IVA y los recargos a la exportación) sino un sistema fiscal como el que tiene las naciones modernas que estén basados en los impuestos directos.
-¿Esto ha generado dependencia política?
-Exactamente, por eso hablo de federalismo electoral. En algunas provincias hay sistemas más hegemónicos que otros y en otras hay alternancias entre dos partidos. Por ejemplo Santa Fe que parecería que se está definiendo más, Córdoba o Ciudad de Buenos Aires. Como escribió Joaquín V. González tenemos un poder político basado en el predominio la supremacía de presidente y gobernadores; es decir que los que mandan son los titulares de los Poderes Ejecutivos. Entonces ello hace que el predominio del poder ejecutivo sea muy grande y que le de recursos electorales muy poderosos para poder mantener las votaciones necesarias en el Congreso.
-¿Hay alguna forma de cambiar?
-Sí, primero tendríamos que poner las ideas en orden, como diría Sarmiento. La mejor manera de comenzar es plantear los problemas.
-¿Cómo evalúa al Gobierno en materia de relaciones internacionales?
-El país está en una situación de equilibrio inestable porque la región está muy complicada por una concepción errónea que tienen en la relación entre Gobierno y medios de comunicación como si los medios fueran enemigos.
-¿Se refiere a un paralelismo con el régimen de Hugo Chávez?
-En realidad en el régimen de Chávez se da con mucha más fuerza. De todos modos la configuración de poder en América Latina en los últimos diez años ha cambiado sustancialmente y el país ha quedado relegado. Argentina, hasta hace 15 o 20 años era un país que casi se igualaba en el PBI con Brasil y México. En el año 1937 superaba esto dos países, hace 20 años estaba en un plano de equilibrio y ahora está en tercer lugar. Aquí hay un fenómeno que es la perdida de status. No solo lo está perdiendo en cuanto a su producción de riquezas sino también en inversión extranjera directa y sin inversiones, eso los sanjuaninos lo saben muy bien, no hay progreso.
-¿Tiene alguna posición sobre el Proyecto de Ley de Radiodifusión?
-Estoy de acuerdo con la reforma y que no tenemos que tener monopolios. Pero hay que tener cuidado porque si los que van a designar las licencias es un grupo del poder ejecutivo sin control parlamentario, evidentemente esto está sirviendo en bandeja para que el gobierno controle cada vez mas a los medios.
