El clima no era justamente de algarabía en el tradicional local de la Cruzada Renovadora, pero sí de esa tranquilidad que impregnan aquellos políticos que llevan varias batallas sobre sus espaldas. El cuadro era imperdible con el viejo caudillo don Alfredo Avelín sentado en la puerta y con Carlos Navas, el candidato del Frente Opositor, sentado en una oficina tomando mate.
‘Esto fue como la lucha de David y Goliat, pero sin la honda y sin la piedra. Fue desigual, pero una linda experiencia’, señaló el enólogo y agricultor convertido en máximo referente de este frente conformado por la Cruzada, el PTP, PS, PS Auténtico, MST, Gen y Unión por Todos. No esperaban mucho, su esperanza estaban puestas en posicionarse, al menos, como tercera fuerza. Sabiendo de antemano el resultado, igual se mostraban confiados. ‘Si nosotros sacamos tres mil o cuatro mil votos, esos votos son el germen de algo más grande porque somos el germen de una fuerte oposición’, aseguró Navas.
Era poco el movimiento en el bunker del Frente Opositor. La mayoría de los que estaban ahí eran los dirigentes más viejos, aunque hablaban con la ansiedad de un joven. ‘Esto no se termina acá, esto recién empieza. Queda mucho por pelear. Hasta el 14 de agosto nadie nos conocía, hoy somos 7 partidos que queremos cambiar esta realidad. Vamos a seguir diciendo: no a la minería contaminante y no a este Gobierno que miente. Y vamos a seguir defendiendo a los recursos naturales, a la industria y al comercio local’, sostuvo.

