La "cuestionada gestión (de Guillermo Moreno) al frente de la Secretaría de Comercio está llegando a su fin", informó ayer la prensa nacional, dando por segura la renuncia de ese funcionario nacional.
La "legitimidad" del llamado al diálogo realizado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner el 9 de julio pasado "depende (para la oposición) en gran parte del futuro de Moreno, el perfecto malo de la película", señaló ayer el diario Perfil.
"El mensaje que Cristina nos bajó a nosotros es el de mayor diálogo; en ese contexto, la política de este muchacho (Moreno) es inviable. Creo que le quedan pocos días en la administración", publicó Perfil, citando como fuente a un recién debutado ministro argentino.
"Casi al unísono con el llamamiento al diálogo -según el periódico-, el secretario quiso comunicarse con la Presidenta. Cristina no lo atendió".
El miércoles, el secretario visitó a los ex empleados de la ex Papelera Massuh, rebautizada Quilmes luego del salvataje del Estado, y reflexionó: "La Presidenta me confirmó en el cargo, pero hay muchas presiones para que me vaya". La confesión de Moreno se produjo ante los delegados Héctor Urbanovich y Juan Naveira, quienes luego le relataron la anécdota a Perfil.
"Hay Moreno para rato, pero si la Presidenta me lo pide, doy un paso al costado, yo soy un soldado", habría dicho el cuestionado funcionario.
