Por el caso del accidente que sufrió una bailarina cuando se cayó parte del escenario en un ensayo de la Fiesta del Sol, las partes involucradas evalúan ahora prorratear el pago que exige la joven como indemnización, quien reclama 1,5 millones de pesos por las secuelas que le dejó el golpe, según dijeron fuentes cercanas a las negociaciones. El tema surgió cuando en la segunda audiencia de mediación que tuvo lugar ayer participaron por primera vez los representantes de la aseguradora Sancor, que había contratado el Gobierno provincial por cualquier eventualidad. Pero el monto de la cobertura de la empresa no sería suficiente para atender las pretensiones de la chica accidentada.
En la nueva audiencia de mediación en el Centro Judicial de Mediación de la provincia, participaron representantes de la Fiscalía de Estado, que defiende los intereses del Estado sanjuanino, el empresario Hugo Di Bernardo, quien aportó el escenario, la directora del Instituto Duncan, Cecilia López de Passetti, que era la encargada de entrenar a los bailarines, y la empresa Servicios Integrales SG, que fue la encargada del montaje. Pero también se sumó la compañía Sancor Seguros, a través de los abogados Enrique Miodowsky y Agustín Dorazio, que había sido contratada por el Gobierno provincial por cualquier hecho eventual que pudiera suceder.
Según las fuentes, como el monto que la empresa aseguradora cubre para casos de accidentes no es suficiente para atender las pretensiones de la joven Mariana Amante, quien fue la bailarina que resultó con importantes lesiones como consecuencia del golpe sufrido, ahora evalúan que todas las partes atiendan ese pago en forma prorrateada. Y si bien había una nueva audiencia prevista para el 11 de octubre, decidieron postergarla sin fecha para que en un próximo encuentro las partes puedan hacer un ofrecimiento concreto. “Hay buena predisposición”, dijo una de las fuentes consultadas.
El accidente ocurrió en la noche del 21 de febrero del 2011, momentos antes de las 21.30, en el Autódromo Eduardo Copello, cuando 390 bailarines, cantantes y actores realizaban uno de los últimos ensayos antes del espectáculo de cierre de la Fiesta del Sol. Cuando todo transcurría sin contratiempos sobre el escenario, cedió una compuerta de madera del piso. Los 21 bailarines que estaban sobre ella, entre ellos la joven Amante, cayeron al pozo de más de 6 metros de profundidad.
En ese momento se habló de una falla humana y se apuntó a las personas que estaban a cargo de la construcción del escenario. Pero la investigación judicial que se abrió todavía no determinó responsables.
Por el golpe, la joven sufrió aplastamiento de vértebras a causa de la fractura de la columna dorsal. Y después la tuvieron que operar para colocarle una prótesis en la rodilla. Como consecuencia de los daños, nunca más pudo ejercer como profesora de danzas, para lo que había estudiado, e incluso tiene dificultades para caminar.
Como el Estado provincial es uno de los demandados, la ley establece que antes de la instancia judicial debe haber una mediación, que se puede prolongar por una o más audiencias. Y las partes deben mantener la confidencialidad en las tratativas, para no entorpecerlas. Si estas negociaciones fracasan, Amante, representada por la abogada Sandra Leveque, habla de ir a los tribunales.

