En medio de la polémica por el aborto, el ministro Oscar Balverdi se quejó del fallo de la Corte Suprema porque metió a los médicos en un debate “jurídico y dogmático”. Además, aunque inicialmente dijo lo contrario, sostuvo que la guía de procedimiento para ese tipo de prácticas no está vigente en San Juan. Sobre el conflicto con el Sindicato Médico, mandó al psiquiatra a los dirigentes y profesionales que puedan reducir la discusión a cuestiones personales con él.
– ¿Qué van a hacer con el conflicto médico?
– La verdad es que yo no quiero el conflicto. La verdad es que no sé por qué tenemos este conflicto. Muchas de las cosas que piden y dependen de nosotros, las hemos hecho.
– Ellos dicen que usted no los tiene en cuenta para la reforma de la ley 2.580…
– Yo hice un proyecto de la ley 2.580 y los primeros días de este mes citamos a todos los profesionales de la salud, fue una reunión preparatoria. El 18 vamos a hacer otra reunión y los médicos están invitados a tratar la ley. Ahora, si el Sindicato Médico cree que la ley es patrimonio de ellos solos, están equivocados. La ley es de los profesionales de la salud, no de los médicos nada más. Me parece una actitud muy egoísta si alguien pretende que hablemos nada más que con los médicos y a los demás no les preguntemos.
– ¿El conflicto es algo personal con usted?
– Si alguien tiene una cuestión personal conmigo, tiene que ir al psiquiatra y hacerse ver. Yo no tengo problemas con nadie.
– En el Sindicato Médico dicen permanentemente que si está Balverdi, no se sientan. En las últimas reuniones hubo un desfile de ministros…
– Es porque Balverdi conoce mucho más, a los otros les pueden decir un montón de cosas. A mí no me pueden decir un montón de cosas que yo las conozco de adentro.
– Si vuelven los paros, ¿van a judicializar el conflicto?
– No es nuestra intención. Pero no se olvide de una cosa, el Estado tiene la obligación de garantizarle a la gente la atención. No podemos dejar librado al azar a lo que se le ocurra a cualquiera en una reunión de tres o cuatro donde se decide este tipo de cosas. La verdad es que queremos seguir dialogando y conversando.
– ¿Siente el respaldo de Gioja como el primer día?
– Absolutamente.
– ¿Qué opina del aborto?
– Yo lo que opino es que a la gente de salud se nos ha metido en un tema que es jurídico y dogmático, de creencias, de religiones y una serie de cosas. En materia de salud, se ha hecho, se hace y se va a hacer lo que técnica y científicamente corresponda hacer. Lo que ha dicho la Corte Suprema no va a variar la actitud desde el punto de vista médico de lo que corresponde hacer. Doy siempre un ejemplo: cuando yo hacía guardia en Urgencias, me tocó atender un tipo que venía de matar a dos personas en un lugar, la Policía le pegó un balazo en la rodilla y yo lo tuve que atender. Usted me va a preguntar: ¿Tiene objeción de conciencia de atender asesinos? Si me lo pregunta ya, le digo que sí. El problema es que cuando yo estoy en la Guardia, lo tengo que resolver, después veré lo que tengo que opinar. ¿Usted cree en el hospital jamás se ha hecho este tipo de operaciones por un montón de causas? Está equivocado, sí se ha hecho.
– Cuando corría riesgo la vida de la madre…
– Por múltiples causas, porque hay pacientes que tienen que recibir drogas especiales, por un montón de temas. Pero se maneja dentro del ámbito científico y técnico. Si alguien cree que una mujer va a pasar por la puerta del hospital y va a decir “vengo porque hace un mes me han violado y necesito que me hagan un aborto” y alguien se lo va a hacer, está equivocado de punta a punta. No se ha hecho nunca ni se va a hacer nunca.
– ¿Tiene que haber una denuncia o un fallo judicial para hacerlo?
– Olvídese de ese tema. Tiene que haber fundamentos médicos del tema, médicos. Después, discutan allá, en lo jurídico, discútanlo todo lo que quieran. Insisto, nos están metiendo a nosotros en un tema que es jurídico y dogmático, déjennos tranquilos. Pareciera que los médicos, a nivel privado y estatal, están enloquecidos haciendo este tema y no es así. Dígame cuál es el último caso que ha habido, debe haber sido hace 10 años.
– Fuera de este planteo, ¿qué opina del aborto?
– No me gusta. ¿Cómo me va a gustar una cosa que se sale de lo normal, que es la vida? ¿A quién le puede gustar? A nadie le puede gustar este tipo de cosas. Por eso insisto en que cuando suceden estas circunstancias, suceden en un contexto técnico-científico. ¿Usted cree que en el hospital no se hacen abortos que vienen inducidos o producidos porque el paciente se puso esto o porque no se qué? Y nosotros tenemos que actuar. ¿Qué vamos a hacer? ¿Le vamos a llamar al juez? No terminamos más y el paciente está sangrando.
– ¿Qué debe hacer Salud Pública si llega una chica y dice “me violaron y voy a firmar, vengo que me hagan un aborto”?
– No se lo van a hacer si no hay una justificación técnico-científica para hacerlo, se lo puedo garantizar, los que hayan firmado objeción de conciencia y los que no hayan firmado, tampoco se lo van a hacer. Para nosotros es un tema médico, no es un tema de si firmó el papelito o no lo firmó, si el juez dijo o no dijo.
– ¿Está en vigencia la guía para los abortos no punibles?
– La guía está publicada, pero no está en vigencia porque tendría que tener un decreto ratificatorio del Ministerio de Salud de la Nación. Hace un año o dos años atrás algo salió, Manzur salió a decir “yo no he firmado ninguna reglamentación”.
– ¿Cuál es la demora?
– Le voy a seguir respondiendo lo mismo. Para nosotros no pasa por la guía esta, pasa por lo que hay que hacer médicamente. Podrán escribir 800.000 guías y los profesionales van a hacer lo que médicamente haya que hacer, estoy absolutamente convencido. ¿Hay un margen por un costado ilegal? Y sí, existe un margen ilegal. Pero la ley no está hecha para lo ilegal.
– Supongamos que la guía se pone en vigencia. Si va una chica y firma la declaración jurada para hacerse un aborto, ¿el médico le va a decir que con esto no es suficiente?
– No, le garantizo que ninguno va a hacer una cosa así. No va a ser así, porque nunca ha sido así. Con protocolo o sin protocolo, con ley o sin ley, estoy seguro.
– ¿Creen que en algún momento va a llegar la legalización del aborto a la Argentina?
– Yo no creo y espero que no sea. Cuando usted se pasa para los extremos, como esos países que tienen clínicas dedicadas a esto, es una barbaridad. Pero creo que encerrarse en la negativa y condenar a alguien, me parece que hay que mirarlo bien.
– ¿Tiene en carpeta algún otro proyecto de infraestructura sanitaria?
– Sí, tenemos toda la decisión para hacer un nuevo hospital neuropsiquiátrico.
– ¿La idea es tirar el edificio que existe?
– Yo siempre tengo la idea que en estos casos hay que empezar de cero, hacer algo completamente nuevo. Pero los que saben son los arquitectos.

