Tras la vorágine de la campaña electoral de la UNSJ y con el resultado final a su favor, el ingeniero Oscar Nasisi, nuevo rector de la casa de altos estudios, se mostró distendido, agradecido con todas las personas que lo apoyaron, cauto y conciliador.

Luego de la primera elección, en la que ninguno de los 4 candidatos que se presentaron alcanzó el 50 por ciento de los votos ponderados, la disputa final se concentró entre el decano de Ingeniería y su par de Exactas, Rodolfo Bloch. La previa a los comicios de la segunda vuelta se volvió tensa debido a que las redes sociales estallaron de golpes bajos que se propinaban los seguidores de ambos candidatos y porque Nasisi acusó a su rival de efectuar acusaciones falsas en su contra. Después de la tormenta que se desató por la elección vino la calma y el flamante rector convocó a todos los sectores a participar de su gestión. Señaló que en la Universidad “hay muchos frentes que atender” y apuntó a los ejes que hay que cambiar.

-¿Cuáles son las primeras medidas que va a llevar adelante?

-La Universidad es suficientemente compleja, hay muchos frentes de ataque. Queremos trabajar mucho en integración, en políticas educativas que tienen que ver con el sostenimiento y la mejora de la calidad educativa. Para ello habrá que trabajar sobre la carrera académica, la política de perfeccionamiento y actualización docente, en la inserción en el medio de nuestra Universidad. Hay que trabajar y respaldar a los colegios preuniversitarios, con los que hay un divorcio importante y que habría que mejorar porque son los colegios que más alumnos aportan a la facultades. Tenemos mucha tarea en el presupuesto ya que no está aprobado y debe estar listo en los primeros 100 días de gestión.

-¿Cómo piensa obtener más recursos para el presupuesto? Teniendo en cuenta que más de un 90 por ciento se destina a salario.

Nuestro dinero para gastos de funcionamiento es muy exiguo. Hemos dicho que hay que mejorarlo, pero esto va a llevar tiempo. Lo que hay que hacer es, con proyectos en manos, ir a golpear puertas a la Nación para pedir más financiamiento.

En el manejo interno, ¿cómo pueden ahorrar recursos o redistribuirlos?

La Universidad está requiriendo un cambio estructural fuerte. Tenemos una estructura orgánica funcionando en la Universidad que data del año 1989. Esa es la formal pero la real es otra. Hay que empezar a trabajar desde ahora en la estructura orgánica funcional para mejorar muchos procedimientos que hoy no están bien y realizar una modernización de la administración.

-¿Qué cambios hay que realizar?

En cómo se mueven los expedientes y la forma de trabajo que tenemos es, muchas veces, lenta. No por las personas sino por el procedimiento en sí mismo y creo que eso se debe modernizar. La tecnología que estamos utilizando no es la más adecuada. Hay que modernizar la tecnología y capacitar a las personas. Hemos hecho mucho hincapié en esto porque es esencial. Creemos mucho en nuestro personal, que es completamente idóneo y que está deseoso de trabajar fuertemente en este sentido.

-¿Qué destino piensa darle a los fondos del YMAD (Yacimientos Mineros Aguas del Dionisio)

Son fondos de una ley nacional. Si bien lo define el Consejo Superior, nos gustaría que tenga impacto sobre los estudiantes, a través de las condiciones edilicias, en la mejora de las aulas, de la biblioteca, de recursos pedagógicos que se pueden utilizar. Estas cosas que ayudarían a mejorar la educación de los chicos.