El presidente de la Cámara Minera, Jaime Bergé, pasó por el programa “A todo o nada” de Radio Colón y dejó un vendaval de definiciones contundentes sobre la actividad. Habló de la imposibilidad de que el proyecto San Jorge se instale en Calingasta por estar cerca del parque El Leoncito, de la necesidad de difundir cómo se usan las regalías y de la nueva relación con la UNSJ. -¿Cómo tomó el retraso de las obras en Pascua Lama? -Tratamos de ver la parte positiva y es que Barrick ha decidido parar otros proyectos en el mundo y continuar con Pascua Lama. Los técnicos sabíamos que no iba a costar menos de 7 mil millones de dólares, a pesar de que ellos hablaban de 4.500 millones. Es un proyecto muy marginal, en el sentido de que la inversión era muy grande, que el clima hace que los trabajos se retrasen. Sabíamos que se iba retrasar por lo menos 8 meses o un 1 año. -¿Cuál es la posición de la Cámara Minera sobre el planteo de la empresa dueña del proyecto San Jorge, en Mendoza, que esboza la posibilidad de instalar la planta de procesamiento en San Juan? -Proponían, por lo que se ha filtrado, que la planta va a estar muy próxima al parque nacional El Leoncito, donde está el observatorio, cosa que es imposible de hacer porque eso significa que hay una área de amortiguación alrededor que impide cualquier actividad que pueda generar gases o polvo o cualquier cosa que pueda contaminar el ambiente. Por lo tanto, es imposible que pueda instalarse allí. -¿Usted no lo autorizaría? -De acuerdo a cómo lo han propuesto, es inviable. Si lo hicieran a 100 kilómetros, en una quebrada cerrada, en un lugar donde haya factibilidad de hacer el proceso industrial sin perturbar el ambiente, me parece correcto. -¿Qué opina de como el Estado provincial está capitalizando la actividad minera? -Lo está capitalizando muy bien. Gioja ha ido logrando un montón de adicionales, aparte del 3 por ciento de las regalías. Ha conseguido los fideicomisos con el 1,5 por ciento (de la facturación bruta) de los emprendimientos mineros, el acueducto que se hizo para Jáchal, la línea de alta tensión que llevó la energía a Gualcamayo y la línea que está llevando energía a Calingasta. -¿Cuál es su postura con respecto al tema de las regalías? -A mí lo único que me preocupa, y siempre lo dije, es que quiero saber qué hacen con las regalías. No son un impuesto que el Gobierno lo mete en el globo del presupuesto y lo gasta como quiere, sino que es un resarcimiento económico al Estado por usar un recurso no renovable. Por lo tanto, ese dinero tiene que ser invertido para generar recursos renovables. -¿Siente que la presidenta puede estatizar la minería, como hizo con YPF? -Yo creería que no. Son casos distintos, el petróleo y el uranio son patrimonio del Estado. Los demás no. Eso no quita que por ahí puede haber una expropiación. -¿Tienen temor en el sector? -No. La experiencia minera estatal ha sido nefasta. Todos los emprendimientos han tenido que ser subsidiados brutalmente. -¿Cree en la posibilidad de empresas mixtas? -Sí, porque son viables. El Estado pasa a ser un socio minoritario. Yo le recomendaría al Gobierno que haga negocios de ese tipo. Muchos de los yacimientos podrían ser explotados en acuerdo con empresas privadas a porcentajes menores. -¿Qué 3 medidas le recomendaría a Gioja y a Cristina para terminar de consolidar la minería? -La primera es respetar las leyes, no estar cambiando todos los días las reglas de juego. La segunda es darle a las regalías un sentido, informarle a la gente cuáles son los beneficios que deja. Y la tercera, fortalecer la educación. Argentina en general y la minería en particular requieren de un sistema educativo mucho más moderno y comprometido con el desarrollo. -¿La actividad minera respiró con la asunción de Oscar Nasisi en la UNSJ? -Lo bueno del ingeniero Nasisi es que conoce la actividad, es una persona abierta a debatir -¿El ex rector Kuchen no la conocía? -La conocía pero tenía un sesgo que hacía difícil tener un contacto. Tenía una postura miedosa respecto a que si se juntaba a hablar con la Cámara Minera fuera criticado y hostigado por otro sector de la UNSJ. Él decía: “la Universidad es neutral”, pero resulta que cuando hacía un evento era obvio que tenía un cierto sesgo hacia la antiminería. -¿Ustedes, por el sector, querían que ganara Nasisi? -Nosotros queríamos que estuviera alguien, sea quien sea, que abra la Universidad al medio, porque estaba desmembrada con respecto al medio social en general. Que haya asumido Nasisi ha significado abrir una puerta, por la cual vamos a tratar de entrar. En ese sentido, festejamos la asunción de Nasisi.