"Si yo tuviera que tomar ya una definición, diría que se quede él con la candidatura y todos tranquilos a la casa". Con esta frase, Cristina López le dio la derecha para el retorno a la Intendencia de Albardón a su esposo, Juan Carlos Abarca.
El diputado departamental fue intendente dos veces hasta 2007 y, como no podía repetir, impulsó a su señora. Aunque no lo dice en voz alta, ahora él quiere volver. Y ella en varias declaraciones había dicho que le gusta el cargo, sin descartar nada.
Pero a DIARIO DE CUYO, en la previa a las definiciones -la lista de candidatos para la interna debe estar el 15 de junio-, aunque supeditó todo a lo que decida el PJ, la intendenta se mostró convencida de que el postulante debe ser su marido. "No nos hemos sentado con Juan Carlos a conversar porque hemos estado muy con lo del 8 de mayo, pero sí, ya nos tenemos que sentar a conversar y tenemos que elegir y todo, yo no voy a entorpecer la carrera que él viene llevando. Seguramente puede haber un espacio para mí y sino yo vuelvo a lo que he hecho siempre", aseguró.
La jefa comunal, que es la única mujer en ese cargo en la provincia, analizó que el dilema de la candidatura "se dirime como resolvemos todos los días, porque diariamente tenemos que definir cosas, aunque él está en el Legislativo. Se dirime charlando, también hay que ver quién tiene más experiencia. Y es Juan Carlos".
Casi a modo de despedida, la albardonera lanzó que "a mí me gustó mucho trabajar para los albardoneros. Realmente este es un trabajo desgastante, pero te atrapa. Por eso entiendo algunas internas, pero con Juan Carlos lo tenemos muy claro. No tenemos fuerzas en el departamento que nos puedan hacer internas, la única interna que puede darse es entre nosotros y está absolutamente descartada. No tendría sentido, el ánimo siempre fue el de complementarnos. Lo que sigue bien puede ser él y yo siempre intenté ser el mejor puente posible. Voy a decir como la Presidenta: no me muero por nada".
Consultada sobre su buena imagen, ella le dio crédito a Abarca: "en buena hora si supo elegir bien mi marido dejándome a mí".
El nombre de la albardonera suena en el giojismo para la lista de aspirantes al Congreso Nacional. Pero a ella no parece gustarle mucho la idea: "Es una hipótesis (lo del Congreso), pero yo quiero estar siempre cerca de mi hijo", reflexionó.
Y sobre hacer un truque de candidaturas con su esposo, no lo descartó: "diputada departamental no sé, no sé qué imagen tenga entre la gente que es lo que me importa. El partido dirá y yo evaluaré todo eso, yo quiero estar cerca de mi hijo", repitió.
¿Y qué dice Abarca? Se mostró moderado asegurando que "no hay definiciones de nada" y cauto también en hablar de su eventual candidatura. Pero no ocultó aspiraciones: "a mí me gusta mi departamento, si hubiera querido en otro momento, hubiera sido candidato a diputado nacional o senador, pero me gusta más mi departamento, trabajar por ellos. Porque veo las necesidades y trabajo para resolver los problemas de nuestros habitantes".
Incluso, dijo que le gusta la idea de su esposa fuera de la Intendencia: "la nombran para el Congreso, la colocan porque es una de las mujeres justicialistas que tiene un buen perfil. Si puede ser, bienvenido sea, porque crece políticamente".
Para rematar, el legislador planteó que las definiciones se producirán cerca de fin de mes y postuló que el tema de la candidatura no es motivo de fricciones dentro del matrimonio: "nosotros con Cristina no tenemos conflicto en nada, trabajamos los dos por el bien común y nada más".

