A pesar de que los radicales fueron a las urnas y eligieron a sus autoridades, las pujas internas siguen saliendo a la luz y generando conflictos. La oposición, liderada por Miguel Miranda, realizó un planteo para frenar la asunción de Hugo Dominguez como presidente de la UCR por un nuevo período y tuvo el OK de la Junta Electoral partidaria. Desde el oficialismo aseguran que la titular del organismo electoral responde directamente a Miranda y que la jugada responde a una “chicana” que busca entorpecer la decisión de los afiliados. Por eso, apelaron a la Justicia. Pese a que Dominguez por ahora no puede comenzar con su segundo mandato, desde su espacio aseguran que no hay acefalía ni riesgo de intervención porque la Carta Orgánica establece automáticamente la prórroga hasta que el Poder Judicial tome una decisión.

El 1 de junio, Dominguez consiguió el 57% de los votos. Hasta el 1 de julio, la Junta tenía plazo para proclamar a las autoridades, para que luego el Comité Provincia fijara la fecha de asunción. Pero en ese lapso, la oposición presentó una impugnación contra el titular de la UCR. El apoderado de la lista de Miranda, José Luis Aracena, sostuvo que para conseguir la reelección, debía obtener el 66%, tal cual lo establece la Carta Orgánica Nacional. El organismo electoral le hizo lugar a ese pedido, por lo que los apoderados del oficialismo, Antonio Falcón y Horacio Tello, apelaron a la Justicia Electoral. Estos sostienen que la norma partidaria hace referencia a la reelección del presidente del Comité Nacional y que estipula que cada distrito establecerá sus reglamentos. Así, la Carta local no fija ningún porcentaje para la reelección. Por eso, señalan que se tratan de chicanas y tildan a la titular de la Junta, Nélida Roldán, como “empleada” de la lista de Miranda.