Una nueva tragedia sobre la autopista Panamericana ocurrió este lunes sobre el ramal Campana, mano a provincia. Según fuentes oficiales consultadas por Infobae, un chofer perdió el control de su camión, impactó contra el guardarraíl y salió despedido del vehículo. Fue su propio rodado el que lo atropelló y lo mató.

Las fuentes explicaron que el terrible siniestro vial sucedió alrededor de las 16 sobre el kilómetro 36,5 de la autopista, entra la bajada de Henry Ford y la de Benavidez.

Por motivos que se investigan, el conductor del camión marca Iveco blanco -que no tenía acoplado- perdió el control del rodado cuando pasaba del carril lento al rápido.

Las fuentes describieron que fue en ese momento que chocó contra el “flex-bean metálico” (NdeR: guardarraíl). Producto del impacto, el chofer, identificado por las autoridades como Mariano Andrés, salió despedido de la cabina y fue “arrollado por su mismo” vehículo.

Producto del accidente fatal, esta tarde estaban obstruidos al tránsito dos de los tres carriles de la mano a provincia de la Panamericana.

Interviene la Comisaría Garin 3ª de Escobar y la Policía Científica de la Policía Bonaerense. Para las 20, cuatro horas después del siniestro vial, la traza de la Panamericana había sido liberada al tránsito.

Tragedia familiar

Este lunes seguía la conmoción por el trágico accidente que se produjo este domingo tras un choque mortal a la altura del kilómetro 15 de la autopista Panamericana, sobre la mano que se dirige hacia la provincia de Buenos Aires.

El violento episodio en el que murieron una madre y su hija de 10 años y dejó múltiples heridos sucedió a las 21 y es investigado por el fiscal de la UFI Descentralizada de Vicente López Oeste, Gastón Larramendi.

Según la teoría fiscal, el Peugeot 206, por causas que se investigan, entre las que se evalúan la existencia de otro coche que se habría dado a la fuga; impactó al camión, por lo que el chofer perdió el control del vehículo y se cruzó a la mano rápida. Allí embistió a un Toyota Corolla en el que viajaban dos chicos de 17 años, mientras que el container se desprendió, cruzó a la otra mano y aplastó a otro Toyota Corolla en el que viajaban las dos víctimas fatales y un chico de 12 años.