Los residentes del barrio Aoma/Suteryh y áreas cercanas, Santa Lucía, están en alerta tras ser víctimas de cerca de 30 incidentes en los últimos dos meses. De las 70 viviendas que conforman el barrio, al menos 20 han sufrido robos, indicaron.
La situación escaló ayer por la mañana cuando dos individuos intentaron robar una casa contigua al barrio. Eran las 6 a.m. del jueves cuando el dueño, alertado, activó la alarma y los delincuentes huyeron por el canal seco por calle San Lorenzo.
Rubén Martín, presidente de la unión vecinal, expresa su preocupación: “Los ataques son continuos, con un robo cada dos días en promedio. A mí me han robado dos veces en menos de un mes. Desde marzo, vivimos un terror constante. No son robos casuales; invaden las propiedades, incluso circulan por los techos”.
Martín relata que en la primera ocasión que le robaron, una bicicleta, gracias a las cámaras de seguridad, pudieron identificar a un ladrón residente del barrio Holanda. Y fue un familiar del delincuente quien devolvió el rodado.
La jurisdicción del barrio ubicado en Roque Sáenz Peña, antes de Balcarce corresponde a la comisaría 29, pero los esfuerzos por mejorar la seguridad parecen insuficientes. “Hemos recurrido a las autoridades municipales y considerado contratar seguridad privada, pero no todos los vecinos pueden comprometerse a pagar”, señala el titular del barrio que fue construido bajo la órbita del IPV. La comunidad clama por un puesto policial permanente en el barrio.
El miedo se cierne sobre los habitantes, quienes han sufrido robos a plena luz del día, amenazas con armas blancas y hasta el robo de celulares a jóvenes en paradas de colectivo. A pesar de contar con videos y fotos de algunos sospechosos, los delitos continúan.

