14 de septiembre de 2026 - 17:31

Femicidio de Camila Vechiarello en Barreal: el crimen en un complejo de gendarmes y un amor fugaz que terminó en tragedia

Camila Vecchiarello y Carlos Gonzalo Riveros se conocieron mientras se preparaban para ingresar a Gendarmería. Ella era de Rosario y él, de Salta. La relación avanzó rápidamente, comenzaron a convivir en Barreal y el domingo todo terminó con la joven asesinada y su pareja detenida por femicidio.

Camila Agustína Vecchiarello tenía 26 años y había dejado Rosario para buscar un futuro dentro de Gendarmería Nacional. En San Juan conoció a Carlos Gonzalo Riveros, un joven oriundo de Salta que también atravesaba el proceso de formación. El vínculo entre ambos avanzó rápidamente: se conocieron durante el curso de ingreso en febrero de este año, comenzaron una relación y terminaron viviendo juntos en Barreal.

La pareja residía en uno de los departamentos del complejo destinado a gendarmes y aspirantes a Gendarmería, ubicado en calle Cordillera de Ansilta al 48. Se trata de un conjunto de nueve viviendas donde se alojaban integrantes y aspirantes de la fuerza. En ese lugar, durante la madrugada del domingo, ocurrió el crimen que ahora investiga la Justicia sanjuanina.

Según trascendió, incluso existía una versión sobre un posible casamiento durante julio, aunque ese dato todavía no fue confirmado oficialmente. Lo que sí está establecido es que ninguno de los dos había completado la formación. Camila continuaba como aspirante, mientras que Riveros había sido dado de baja después de no superar las exigencias del proceso de capacitación.

Femicidio en Barreal: una noche que terminó en tragedia

La reconstrucción de las últimas horas de la pareja es uno de los puntos centrales de la investigación. Según los testimonios incorporados al expediente, ambos habrían salido a cenar durante la noche del sábado y regresaron al departamento cerca de las 22 o 23.

Después de esa salida, todo habría transcurrido con normalidad. Incluso, de acuerdo con lo que pudieron establecer los investigadores, Camila se había despedido de personas de su entorno transmitiendo que se encontraba bien. Inclusive el amor entre ellos parecía andar bien, ambos habían declarado su amor al otro a través de sus redes sociales, que solo podía ser vista por las personas que ellos aceptaban.

Sin embargo, durante la madrugada algo cambió. Un vecino, también gendarme, declaró haber escuchado el grito de una mujer alrededor de la 1:30, un dato que ahora forma parte de la línea temporal que intenta reconstruir la fiscalía.

Horas después, el escenario encontrado dentro de la vivienda fue estremecedor. Hasta el lugar habían llegados compañeros de Riveros, junto con la dueña del departamento, debido a que habían visto un mensaje del acusado manifestando depresión e intenciones de matarse.

Camila estaba muerta en el piso de la habitación, mientras que Riveros se encontraba junto a ella y presentaba signos compatibles con un intento de suicidio. Los investigadores encontraron cables sujetos al techo, aparentemente utilizados en ese intento, aunque el hombre no habría logrado concretarlo y los cables habían sido cortados.

La joven presentaba nueve heridas provocadas con un arma blanca. El médico legista constató lesiones en cuello, rostro y manos. Las heridas en las manos fueron consideradas compatibles con lesiones defensivas, mientras que las lesiones del cuello le provocaron un shock hipovolémico que terminó causándole la muerte.

En la vivienda fueron secuestrados dos cuchillos uno Tramontina y otro de cocina con manchas de sangre, además de teléfonos celulares y otros elementos que serán sometidos a peritajes. Entre esos, la carta que habría escrito Riveros, despidiéndose de su familia y pidiendo perdón por lo que había hecho tanto a sus familiares como a los de Camila.

Una relación bajo investigación

Ahora los investigadores buscan determinar qué ocurrió dentro de esa habitación y qué desencadenó la violencia. Una de las líneas que se intenta profundizar está relacionada con posibles discusiones entre la pareja y un posible problema por el éxito que estaba teniendo ella con su carrera y la frustración o decepción del sospechoso por tener que seguir otro camino distinto al de ser un gendarme.

El hecho de que ambos compartieran vivienda, sus movimientos durante las horas previas y las comunicaciones que mantuvieron son elementos que la fiscalía analiza para reconstruir el contexto inmediato del crimen.

Riveros fue trasladado al hospital municipal de Barreal luego de ser encontrado herido. Recibió atención médica y fue dado de alta cerca de las 17:30 del domingo. Posteriormente quedó detenido por orden del juez de Garantías de turno en la Central de Policía de San Juan.

La investigación está a cargo de la UFI Delitos Especiales, bajo las directivas del fiscal Adolfo Díaz y el ayudante fiscal César Recio. El caso es investigado preliminarmente como femicidio y la Justicia intenta determinar con precisión qué sucedió durante esas horas dentro del complejo donde la pareja había comenzado una vida juntos, lejos de sus lugares de origen.

Lo que había comenzado como un encuentro entre dos jóvenes que compartían el objetivo de ingresar a Gendarmería terminó, apenas unos meses después, con una muerte violenta y una causa por femicidio que ahora busca reconstruir el final de una relación que había avanzado con rapidez.

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