Parecía que sería una cena más. Eso pensaba Cecilia, embarazada de 8 meses, junto a su esposo Alberto cuando se sentaron a cenar la noche del miércoles en su casa de Médano de Oro. Lo que nunca imaginaron era que minutos después cuatro sujetos encapuchados y armados los sorprenderían y los asaltarían violentamente. Los redujeron, los ataron y golpearon ferozmente al dueño de casa para quitarles de todo: desde ropa hasta 5.000 pesos en efectivos, además de la camioneta del matrimonio que fue utilizada para cargar el botín y escapar. Más tarde la policía encontró ese vehículo abandonado en Concepción, pero sin los efectos.

Según Cecilia Más (24), todo ocurrió a las 22 del miércoles en su casa de calle Ramón Franco, entre calle 4 y 5, en Médano de Oro, Rawson. A esa hora, como todavía la comida no estaba, su marido Alberto Pons (29 años, uno de los dueños de "Transportes San Fernando"), se puso a trabajar en la conexión de un aire acondicionado.

Lista la comida, se sentaron a cenar. Pero a los minutos los sorprendieron dos sujetos encapuchados y armados que entraron por la puerta del frente que no tenía llave. "Dijeron, «¡esto es un asalto!». Después de eso, los ladrones levantaron a mi marido golpeándolo varias veces en la cabeza con la culata del arma y a las patadas", indicó Más. A ella ni la tocaron y los llevaron al dormitorio matrimonial. Los asaltantes hicieron que la mujer se recostara en la cama mirando hacia el espaldar. Al joven mientras tanto lo tiraron al piso y le siguieron pegando por todos lados. Otros cómplices revolvían el resto de la casa cargando el botín en la Chevrolet S10 del matrimonio. Se llevaron ropa, zapatillas, un TV, un DVD, un microondas, anillos y 5.000 pesos. Luego encerraron a la pareja en el baño, les ataron las manos con los cordones de las zapatillas y huyeron.

Pons y su mujer lograron liberarse a los minutos y pidieron ayuda a los vecinos para llamar a la policía. A eso de las 3:15 de la madrugada de ayer, localizaron la Chevrolet en Concepción. Estaba abandonada en las calles Echegaray y Lucero, sin el estéreo y las cosas robadas.

"Me duele todo. Calculo que en total nos robaron $10.000. Acá es la primera vez que me asaltan, pero hace 8 años me pasó exactamente lo mismo en mi otra casa y también me robaron el auto. Doy gracias a Dios que no pasó nada más grave", aseguró dolorido Alberto Pons.