La verdad se conoció un mes después, cuando la jovencita de 14 años y con un marcado retraso mental, empezó con evidentes malestares físicos, con nauseas y vómitos que obligaron a su madre a llevarla al centro de salud del Lote Hogar 38, en Chimbas. Allí el diagnóstico fue claro: embarazo de unas 7 semanas. De esa sorpresa inicial en febrero se pasó a otra clave en el centro sanitario de la Villa El Salvador: allí la chica le reveló a una asistente social que había sido violada. Y a su madre le dio mayores detalles, como quién era el autor del ultraje y en qué circunstancias habían ocurrido los hechos en el barrio Parque Industrial, en la casa de una amiga suya, precisaron ayer fuentes policiales.

Lo curioso fue que la madre de la chica (y de otros nueve hijos) no le comentó nada a su marido por temor a una reacción violenta, pero la asistente social insistió en hacer la denuncia, citó al padre el lunes último y ese día el caso llegó a la subcomisaría del barrio Cipolletti, a cargo del oficial principal Jorge Carrizo.

Entonces se supo que el ultraje había ocurrido uno de los dos domingos de las fiestas de fin de año en la siesta. Que esa vez la chica había ido a visitar a su amiga (de apellido Rodríguez, 31 años). Que estuvo con ella hasta que en un momento su hermano, Víctor Cerroría (39, ex convicto) la llevó a un dormitorio, le rompió la ropa (luego le dio vestimenta de Rodríguez) y la ultrajó sin que su hermana interviniera a pesar de sus gritos.

Con esa versión, más la constatación del problema mental y embarazo actual de 9 meses de la menor, los hermanos fueron apresados ayer por policías de la subcomisaría Cipolletti por orden del juez Pablo Flores. La mujer cayó en su casa. Y su hermano cuando caminaba en 25 de Mayo y Cipolletti: el hombre habría dicho que no fue el único en tener sexo con la chica y que zafará porque no puede tener hijos.