Cuando los pesquisas de Leyes Especiales al mando del oficial principal Pedro Amarfil, se abrieron paso con escopetas hacia las tres canchas donde 33 hombres apostaban a la suerte con tiros de taba, todos en el lugar pensaron que era un asalto y se arrinconaron contra las paredes. Incluso más de uno amagó con saltar y escapar del lugar, pero la situación se descomprimió enseguida, porque los investigadores aclararon que se trataba de un operativo por esa falta: juego ilegal.
Todo comenzó alrededor de las 23 del viernes y terminó a las 3 de ayer en un casa ubicada en calle Buenaventura Luna, casi Maipú, frente a la Feria municipal de Capital. Y dejó como saldo 37 detenidos (33 apostadores, más los dueños de casa, el administrador y el portero), y el secuestro de la taba y unos $4.800, dijeron fuentes policiales.
Ya por la mañana, todos recuperaron su libertad por orden judicial, excepto el administrador del lugar, de apellido Mercado, porque registraba un pedido de captura por hurto del Segundo Juzgado Correccional, precisaron.
No cualquiera entraba a ese lugar de apuestas. Y los pesquisas estuvieron alrededor de un mes para develar por qué razón se armaba esa ‘juntadera de autos’. Además de la taba, dijeron, también se jugaba al ‘chinchón’.

