Una agente de la División Comunicaciones de la Policía Federal fue detenida junto a su hermano y a un remisero a raíz de un incidente callejero ocurrido el martes a la noche, que incluyó una persecución desde Capital a Rivadavia y que terminó con un remís perforado por una bala calibre 9 mm. Dicen que hubo media docena de disparos. La mujer policía dijo en la Seccional 13ra que abrió fuego contra el auto porque creyó que la querían asaltar, pero el chofer sostuvo que el problema se originó por una discusión de tránsito, que lo amenazaron con un arma y que por eso él los siguió.

El episodio involucró a la agente Laura Sabrina Masman (32), de la Agencia Regional Cuyo de la Policía Federal; a su hermano José Masman (35), que es médico y vive en Buenos Aires; y a Eduardo Walter Robles (30), chofer de la remisera Sarmiento, informó la Policía. Todos ellos quedaron presos en la Seccional 13ra, pero ayer pasado el mediodía fueron liberados, aunque el juez Alberto Benito Ortíz (a cargo del Quinto Juzgado de Instrucción) los sigue investigando.

Según la Policía, el remisero contó que todo comenzó pasadas las 22.30 del martes en Av Rawson y calle Telésfora Sánchez de Benavidez, Capital, cuando un auto VW Bora hizo una maniobra y encerró a su remís Chevrolet Corsa. Robles relató a los policías que cruzó algunas palabras e insultos con los ocupantes del otro coche, pero ahí mismo de ese auto sacaron una pistola y lo encañonaron. Por eso decidió perseguir al Bora, a la vez que avisó por radio que había unas personas armadas en ese auto, dijo. La agente de la Policía Federal, por el contrario, señaló que ella manejaba el coche, que del remís le efectuaron tiros y creyó que la querían asaltar, indicó un jefe policial. Lo concreto es que la mujer fue en el Bora hasta su casa en calle Sancassani del B° Meglioli, Rivadavia, y el remisero también llegó hasta ahí. Fue entonces que la agente supuestamente bajó del auto y efectuó varios disparos con su pistola, uno de los tiros pegó en la puerta trasera izquierda al Corsa, señalaron. El remisero huyó y acudió a la comisaría a contar lo sucedido; detrás de él luego aparecieron la mujer policía y su hermano para dar su versión.