El problema comenzó por unos insultos. Y lo que era una provocación, pasó a las manos y después se transformó ayer tarde en el feroz ataque de una patota contra una familia en un barrio de Pocito. Los agresores, casi todos adolescentes, golpearon a un hombre, a su mujer y su hijo. También se la agarraron con su casa, atacándola a pedradas y ladrillazos. Hasta entraron para destrozar artefactos y muebles. El saldo fue de un hombre que salió con la cabeza rota y un joven con otro corte similar y un puntazo en el tórax.
Todo esto sucedió ayer pasadas las 17 en la calle Juan Jufré del barrio San Martín II (cerca de Lemos y 6), Pocito. La patota conformada por alrededor de diez jóvenes se ensañó contra Daniel Morales (41) y su familia, que viven en la casa 5 de la manzana B de ese complejo.
Los vecinos contaron que el incidente empezó cuando el hijo de Morales salía de la casa con su moto Gilera 110cc. y se cruzó con el grupo de muchachones. Esos jóvenes provocaron al motociclista. En eso supuestamente salió Daniel Morales a defender a su hijo y se armó una pelea, dijo la policía.
La gente del lugar relató que fue una batahola. En medio de la gresca, a Daniel Morales le rompieron la cabeza, mientras que un adolescente de 16 años -del otro bando- salió lastimado en el cuero cabelludo y con una herida punzante a la altura del tórax, indicó la policía.
La patota luego atacó a pedradas a Morales y a su hijo, que se refugiaron en su casa. Ahí ligó algunos golpes su mujer, que protegía a dos nietitos, relató una vecina. Los agresores en ese momento se fueron y los Morales se marcharon de la casa para evitar males mayores. Es que también el jefe de familia estaba sangrando.
Pasaron unos minutos y el grupo de jóvenes regresó a la casa de los Morales con más furia. Terminaron de romper los vidrios de toda la vivienda y se metieron al interior. Destrozaron la cocina, un modular, el televisor, abollaron la heladera y tiraron sillas y mesas. La policía llegó luego y los vándalos escaparon. Anoche, los uniformados de la Seccional 6ta. tenía a tres adolescentes demorados y buscaban a otros jóvenes.

