San Luis.- Un joven de 14 años escuchó el sábado a la tarde los gemidos en la casa de su vecinito, de 7 años. No fue sólo eso lo que puso en alerta al chico. Él sabía, además, que los padres solían dejar al nene encerrado en la casa y que quedaba solo por horas, sin agua ni comida. Por eso, les avisó a sus padres y éstos resolvieron llamar a la Policía.
‘Estaba solo, encerrado. Había logrado sacarse la cinta transparente con la que le habían tapado la boca y la tenía colgada en el cuello. Con el mismo tipo de cinta le habían atado las manos, hacia adelante. Y tenía una cadena a la altura de las rodillas’, que le sujetaba las piernas, describió el adolescente, según informó el Diario de la República.
El sábado por la noche, tras una inspección y allanamiento en la casa de la que el menor fue rescatado, sus padres del niño quedaron detenidos.
