"Hace 21 días que andaba con la niñita de arriba para abajo viendo médicos en todos lados y ninguno supo que era lo que tenía. Ninguno. ¿Ahora quién me devuelve la vida de mi hija?". Quebrada, llena de bronca, Mónica Viviana Báez Olmos, una ama de casa de 37 años, intentaba alguna explicación sobre la sorpresiva y sospechosa muerte de Brenda (5) la menor de sus cuatro chicos. Hace 3 semanas, la nena comenzó a tener mucha fiebre y decaimiento y desde allí, la mujer recorrió tres centros de salud y un médico particular para tratar de encontrar una cura. Pero todo fue en vano y ayer el cuadro de salud de la nena se agravó y falleció en el hospital de Niños. De inmediato el juez en lo Correccional, Enrique de la Torre, inició una investigación para tratar de determinar si hubo negligencia de parte de los profesionales que asistieron a la pequeña, señalaron fuentes judiciales. Anoche, el padre de la víctima aseguró que el médico forense le informó que su hija falleció por una infección pulmonar.
Mónica Báez, la madre, explicó ayer que el primer centro de salud que visitó fue el de Villa Mariano Moreno, Chimbas. Allí los médicos atendieron a Brenda y le recetaron medicación para disminuir la fiebre y le recomendaron que regresara de 7 a 10 días porque "era un virus nada más".
Lejos de mejorarse, Brenda enfermó aún más y su madre la llevó 48 horas después de la primera consulta al microhospital de Albardón. En ese centro de salud le inyectaron un decadrón, porque se le cerraba el pecho, y le dieron amoxixilina (antibiótico) e ibuprofeno (para aliviar la fiebre).
Días después, la nena continuó empeorando y la llevaron al hospital de Niños. Según la mujer, en el nosocomio capitalino restaron importancia a los síntomas de la chiquita y la despacharon si realizarle ningún tipo de análisis "porque estaba medicada".
Cansada, Mónica juntó algo de plata para hacerla atender con un médico particular de Albardón. Recién ahí ese profesional ordenó una serie de análisis y, aparentemente, detectaron que la niña tenía neumonía, dijo la mamá. Allí le dieron más antibióticos. Pero nada de eso funcionó y al otro día regresó a ver a ese doctor. Brenda tenía "diarrea con sangre y la panza hinchada y dura. Ahí el doctor ya no sabía si era neumonía o apendicitis", contó Báez.
Los días pasaron y el estado de salud se agravó. El lunes último, a las 22.30, Báez y su esposo le pidieron a un vecino que los llevara al hospital de Niños. Según Mónica, los médicos de ese centro de salud le aplicaron a Brenda un suero y de un momento a otro, "la nena entró en paro. Ellos estaban viendo televisión… no hacían nada y después se la llevaron a terapia. Al rato -2.15- me dijeron que había fallecido ¿Cómo puede ser que pasara eso, si mi hija entró caminando al hospital? Quiero justicia", afirmó entre lágrimas la madre.

