Cuando el descontrol cesó, el velocímetro del auto, un Ford Ka, quedó clavado en 180. Para los policías, no cabían dudas: sólo un viaje a muy alta velocidad pudo producir el impresionante accidente que le costó la vida a una médica, ayer en la mañana en 25 de Mayo. Todo indicaba que su pareja perdió el control y se fue hacia hacia su costado opuesto de circulación. Salió despedido por una suerte de rampa creada por una pequeña elevación en la banquina. Voló literalmente unos 60 metros sobre un zanjón de unos 5 metros de profundidad plagado de malezas. Se clavó de punta en la tierra, en el lado opuesto de esa depresión. Y volvió a salir despedido cuesta arriba hasta un bosque de algarrobos, varios de los cuales terminaron cortados o arrancados de cuajo al frenar la veloz marcha del vehículo.
La víctima mortal fue la médica Cecilia Rietschi (33). Vivía con su pareja David Degano (37) y sus dos chicos en Villa Cabrera, Córdoba, y ayer en la mañana el matrimonio cruzaba territorio sanjuanino con destino a Mendoza, pues allí los habían invitado a un casamiento, dijeron fuentes policiales.
Cuando los automovilistas que pasaban por el lugar los auxiliaron, los resultados fueron muy dispares: al parecer, la mujer había salido despedida y terminó aplastada por el vehículo. Murió a causa de múltiples lesiones, muy graves. Degano en cambio llevaba puesto el cinturón y pudo recibir ayuda; ayer se recuperaba en un centro privado de salud, dijeron los voceros.
Todo pasó minutos después de las 9 en un tramo recto y con buena visibilidad a la altura del km 435 de la Ruta Nacional 20, en la zona llamada La Cruz de San Pedro, en 25 de Mayo, unos 25 km al Oeste del límite con San Luis.
Una falla humana se perfilaba en la Policía como la principal teoría para explicar el siniestro, pues no hallaron huellas de frenadas bruscas y, hasta lo que investigaron, no hubo animales sueltos ni otros vehículos implicados, dijeron.
Al parecer, la médica se sacó el cinturón de seguridad para buscar algo en el interior del auto. Momentos después, su marido perdió el control y el viaje a Mendoza terminó de la peor manera.

