La imprudencia de no frenar en una esquina, provocó ayer a la mañana un impresionante choque entre un auto y un colectivo en la zona de Trinidad que tuvo consecuencias fatales para una joven madre. Esa chica y su nena de 3 años viajaban como acompañantes en un auto que era guiado por un joven jachallero que supuestamente había venido a San Juan a tramitar la licencia de conducir, según fuentes policiales. La muchacha falleció en el lugar, mientras que la criatura y el conductor del coche resultaron heridos, al igual que cinco pasajeros del ómnibus.

Gabina Belén Atampiz (25) llevó la peor parte en este siniestro ocurrido ayer a las 10 en la esquina de las calles General Acha y Comandante Cabot, Capital. Ni siquiera la pudieron asistir, dado que murió en el asiento del acompañante de ese Renault Megane chocado, antes que llegara la ambulancia.

La chica es oriunda del poblado jachallero de Tamberías y es madre de una nena de 3 años y de otra de 5. La versión de la familia y la Policía indica que la joven junto a su hija menor salieron ayer a las 5.30 de Jáchal con destino a Capital en el Renault que manejaba Enzo Luna (23), su actual novio ya que ella estaba separada. Las fuentes señalaron que traían a la nena para hacerla examinar con un médico y el muchacho, que trabaja para Alta Tecnología Alimentaria, venía a sacar el carné de conducir. Fuentes de la Seccional 3ra dijeron que, al menos hasta anoche, no había presentado su licencia.

La pareja y la niña regresaba aparentemente de Rawson por calle Cabot, en dirección al Este. Las primeras pericias en el lugar indicaban que Luna en el Renault llegó al cruce con calle Gral Acha e intentó atravesarla sin frenar, aparentemente, no vio que por esa arteria se acercaba el colectivo de la Línea 15 de la Empresa Mayo guiado por Héctor Adrián Riera (22), que iba hacia el Norte. El colectivero apretó el freno, pero igual impactó en el costado derecho al coche y lo lanzó sobre la vereda. Atampiz quedó moribunda y luego falleció en presencia de Luna, quien estaba ensangrentado y terminó en una crisis de nervios. La nena sufrió golpes, lo mismo que 5 pasajeros del micro: Yésica Olmedo y sus dos hijas, Rosa Caballero y Emanuel Calderón. Ninguno presentaba heridas de gravedad, informó la Policía.