Si lo que complicaba a Fernando Illanes era el celular hallado en la casa del policía muerto Dante Fernández (36), los testigos que dicen haberlo visto ahí y su número en la agenda telefónica de la víctima; la que terminó de hundirlo ayer fue su amiga y supuesta testigo presencial del asesinato. La chica, que fue detenida horas después de que Illanes se entregara en Tribunales, se quebró y confesó ante los policías que fue él quien mató de un cuchillazo a Fernández en medio de una pelea. Habría dicho que el acusado se enfureció porque no quería que ella se retirara de la reunión y que el agente quiso interceder, lo que desencadenó el enfrentamiento entre ambos la madrugada del jueves en esa casa de la calle Alem, casi 11 de Septiembre, en el Loteo San Felipe II, Chimbas.

Si antes Illanes (32) había logrado zafar del asesinato del chef Carlos Echegaray, cometido en enero del 2014; ahora no le será tan fácil despegarse del homicidio del agente Fernández. Los policías al mando del comisario inspector Raúl Córdoba y el oficial inspector Jorge Ríos, de la Seccional 17ma, no sólo escucharon esa versión que dio la ahora detenida Magalí Argentina Castañeda (25), también secuestraron la ropa que supuestamente vestía Illanes al momento del hecho. En el departamento que alquilaba en la calle Aberastain, Capital, encontraron una musculosa, una bermuda y unos zapatillas con manchas de sangre, revelaron fuentes policiales.

A partir de los últimos datos recabados, la Policía sostiene que los únicos que estuvieron con Fernández el jueves a la madrugada fueron Illanes y Castañeda. Esto lo habría dicho la chica, contradiciendo la versión que Illanes dio a su abogado Marcelo Fernández, quien ayer esbozó la posible coartada que tiene el acusado (aún no declara) tras su entrega voluntaria a la Justicia. Según el letrado, Illanes reconoce que estuvo en esa casa con una chica y ‘otra pareja’ y que bebieron con la víctima, pero todos ellos se retiraron a las 4. Y que justo cuando se marchaban llegó otra pareja, a la que no conocía, y Fernández se quedó con esas personas. Además sostuvo que dejó olvidado su celular en esa vivienda y que se enteró del crimen al otro día, según su defensor.

Por el contrario, lo que que habría dicho Castañeda (detenida ayer en Villa Molina en Rivadavia) es que junto a Illanes y Fernández comieron y luego bebieron casi hasta el amanecer. Que en un momento ella se quiso ir y Fernández se ofreció a llevarla, entonces Illanes se molestó y empezó a insultarla. Fue ahí que el agente se interpuso y discutió con el ahora acusado, originándose una pelea que terminó cuando éste último tomó un cuchillo y se lo clavó en el abdomen al otro. En su versión, relató que Illanes escapó y ella se quedó con Fernández, quien malherido le pidió que se marchara. Se supone que después él llamó al 911 para pedir una ambulancia y minutos más tarde murió.