’Maruca’ Arce se acomodaba para tomar unos mates con su hija Mariela cuando, a la distancia, entre los algarrobos, la sobresaltó una escena que no esperaba sobre la ruta 141 en el ingreso al paraje de San Expedito, en Bermejo, Caucete: un vehículo que salió de repente hacia la banquina, dejó una estela de polvo y se encauzó de nuevo en el asfalto, pero ya a los tumbos: ‘dio tres vueltas antes de quedar ruedas para arriba’, dijo Maruca. Era mediodía clavado. ‘Vamos mami, a lo mejor hay inocentes’, le dijo Mariela y ambas recorrieron los escasos metros que las separaban del desastre. Cuando llegaron, la conmoción fue aún mayor: porque había dos niños llorando y pujando por salir, dos mujeres quejándose entre los hierros. Y lo más grave, una nena que había salido despedida y por la que ya nada pudieron hacer con otros vecinos, que también se arrimaron para ayudar.
Esa nena se llamaba Julieta Sitjar Illanes e iba a cumplir 3 años el próximo 24 de agosto, igual que su hermana gemela Martina. Esta pequeña no se despegó de los brazos de Mariela desde que ocurrió el accidente y cuando llegaron las ambulancias, dos horas después, fue necesario llevarse a la joven con la criatura.
Según la Policía y familiares de las víctimas, Martina, su hermano Roberto (6) y su tía Saida Mirella Illanes (41) sufrieron lesiones de distinta consideración que no pusieron en peligro sus vidas.
La situación era distinta con la madre de los chicos, Analía Salomé (40). Su hermana, la médica Anahí Illanes, contó ayer que había sufrido serias lesiones en la zona cervical y que por eso requería de cuidados intensivos. La profesional también aclaró que su hermana no estaba embarazada, versión que surgió de las mismas víctimas en estado de shock en el lugar del siniestro.
Analía vive con su familia en el barrio El Chacho, en la capital riojana. Y desde allí había partido con Mirella (vive en la Capital de Córdoba) rumbo a San Juan (son oriundas de esta provincia) para participar en el cumpleaños de una cuñada de Analía, explicó ayer la doctora Illanes.
Viajaban en un Toyota Corolla guiado por Analía, hasta que la mujer perdió el control del vehículo a la altura del km 143 de la ruta 141, metros al Oeste del cruce con el ingreso al paraje religioso San Expedito.
Los policías de la Unidad Rural I que comanda el principal Walter Agüero, suponían ayer que la mujer se asustó al ver en la ruta los señaladores para indicar reducción de velocidad. Y que eso la llevó a dar un volantazo hacia la banquina y otro para corregir el rumbo con resultado trágico.
Ayer, vecinos de Bermejo volvieron a reclamar urgente por una ambulancia.
