’Me desperté porque uno de los perros se puso a ladrar y eso creo que nos salvó. Cuando me levanté, vi el humo que venía de la otra pieza. Lo único que atinamos a hacer con mi mujer fue escapar hacia el fondo y la calle’, decía Pedro Paredes sobre el incendio que afectó ayer en la madrugada gran parte de su casa en Rivadavia y que prácticamente lo dejó a él y su familia con lo puesto. Según el hombre, los bomberos de Rawson hallaron indicios de que un problema eléctrico en una estufa desató el fuego en la pieza de su hija. Las llamas se propagaron rápidamente por esa habitación, por la de su hermano y por la cocina destruyendo aparatos, muebles, ropa y otras pertenencias de la familia.

El incendio ocurrió a las 4.30 en la casa que habita Paredes, su esposa Adriana y su hija en calle Rivadavia al 2220, Villa Del Carmen. El hombre es albañil y junto a su hijo trabajaron hasta 2014 en un proyecto minero. ‘En ese año nos dejaron sin trabajo y mi hijo, que es electricista, se fue a trabajar a Río Gallegos. Estoy desempleado desde abril y ahora me las arreglo con changas’, dijo Pedro.

Con respecto al siniestro, el albañil comentó que ‘el fuego me quemó un poco la cara y el brazo izquierdo. Unos 15 vecinos vinieron a ayudarnos a echar agua, pero fue imposible hacer algo contra las llamas. Todo pasó muy rápido. Se nos quemó un aire acondicionado, 2 televisores LED, 2 camas, una heladera, otra se nos derritió, los muebles, nuestra ropa. Casi todo perdimos. Lo único que se salvó fue nuestra pieza. Por suerte mi hija no estaba cuando pasó todo’, comentó el damnificado.