“Ésta fue la gota que rebalsó el vaso. Lo hemos decidido y vamos a vender la casa porque ya son muchos robo”. E.R, una empresaria de 34 años (pidió reserva de su identidad), contaba ayer la decisión que tomaron con su esposo luego de que un delincuente encapuchado y armado los asaltara en su casa del Bº Profesional Foro de Abogados, en Rivadavia. El ladrón saltó una pared, encañonó a la mujer cuando estaba en el fondo con su hija y las llevó al interior. Allí, el dueño de casa también fue reducido y después de encerrar a las víctimas en el baño, el malviviente escapó con $3.000, dos celulares de alta gama, dos filmadoras, un disco rígido portátil de 500 gigas, una notebook y alhajas de plata. La pesadilla no terminó allí, porque el matrimonio trabajó durante 7 hs con objetos del baño para romper la puerta y pedir auxilio, contó la damnificada.

Todo ocurrió el sábado cerca de las 21 en una casa de calle Zonda (contigua a un baldío que hay entre el barrio y Wal-mart), y no es la primera vez que esa familia sufre un robo: en 2008,padecieron una seguidilla de robos en los que perdieron $30.000 en bienes. Incluso en uno de esos ataques, un delincuente tuvo el desparpajo de comer pizza de la heladera mientras seleccionaba que llevarse de la vivienda.

La empresaria contó que esa noche estaba en el fondo escuchando música en su notebook mientras su hija de 9 años bailaba frente a ella. En ese momento de distensión, un ladrón se descolgó de la pared, las encañonó y las llevó hacia el dormitorio matrimonial. Allí se encontraba su esposo, de 61 años, mirando televisión y también fue reducido. “Me pedía plata y le tuve que dar los aparatos y joyas que ocultábamos en el placard. Después sacó $3.000 de un maletín y nos encerró en el baño”, dijo la empresaria.

Una vez que el ladrón se fue del lugar, el matrimonio sacó el picaporte de la puerta para usarlo como martillo y se las ingenió para retirar un tornillo y la sopapa de la ducha. Con esos objetos, la pareja se turnó para romper la madera y después de 7hs, pudieron salir del baño y llamar a la Policía. “Nos vamos del barrio porque nos corrió la inseguridad y lo peor es que la comisión vecinal nunca hizo nada por nosotros” , dijo la empresaria, molesta.