La Justicia de Misiones ordenó la inmediata detención de Rocío Fiorella Santa Cruz, la abogada y ex Miss Argentina que en enero del 2016 atropelló y mató a un inspector municipal de 53 años que circulaba en moto por una avenida de Posadas, cuando volvía de una despedida de soltera borracha.
A pesar de haber sido condenada dos años después del hecho, en 2018, Santa Cruz se mantuvo en libertad hasta este miércoles gracias a los casi 50 hábeas corpus que su defensa presentó en tribunales y apenas un mes después de escuchar su sentencia salió sin permiso del país y se fue de vacaciones a Paraguay y Perú.
Cuando volvió al país, la fiscal María Laura Álvarez pidió su detención por desobediencia judicial, una medida que fue convalidada por el juez. Entonces Santa Cruz fue detenida y estuvo presa 155 días hasta que en julio de 2019 otra jueza dio lugar a un hábeas corpus presentado por su defensa para que la liberen y volvió a su casa.

Al mismo tiempo, sus abogados apelaron el juicio y la Cámara de Casación provincial les dio la razón. El argumento fue que no se pudo establecer que la mujer condujera por encima del límite permitido porque los radares tienen un margen de error de +/- 15 kilómetros. En cambio, lo que sí se demostró fue que manejaba en estado de ebriedad.
Hubo un segundo juicio para la exmodelo y en esa oportunidad se le bajó la pena a 3 años de cumplimiento efectivo, pero tampoco fue detenida entonces. Las idas y vueltas de la Justicia le permitieron seguir en libertad hasta que, en las últimas horas, el Superior Tribunal de Justicia de Misiones rechazó un recurso federal extraordinario y la sentencia quedó firme.

En diálogo con El Territorio Irene Pare, esposa de la víctima, sostuvo que recibió las novedades con sensaciones encontradas. Por un lado "de tranquilidad porque en algún momento tiene que pagar", pero por otro "de incertidumbre porque siempre se manejó con impunidad, nos faltó el respeto a todos y recuerdo al abogado Paredes decirme que ella nunca iba a ir presa, entonces hasta que cumpla la condena no puedo decir que se hizo justicia", destacó la mujer cuando ya pasaron más de dos mil días desde que mató a su marido.
En enero de 2016 Rocío Santa Cruz volvía a su casa en estado de ebriedad cuando se cruzó con el inspector municipal Ramón Cabrera, que iba en moto. Después de atropellar al hombre no detuvo su marcha, pero la policía la detuvo unas horas después gracias al testimonio de un taxista que fue testigo del choque y la siguió.

