El lunes de la semana pasada fue en un negocio de ropa de Villa Santa Anita en Rivadavia y actuaron dos mujeres que hicieron de señuelo para el asalto. Ayer, la historia se repitió con otro atraco en una tienda situada a dos cuadras de la Municipalidad del mismo departamento y también hubo dos mujeres, con la diferencia que entre ellas había una embarazada que hizo la punta y ejecutó el atraco a punta de revólver. En la maniobra se llevaron 20.000 pesos en prendas y 300 pesos en efectivo, además dejaron maniatada a la empleada del negocio.
Lo sorprendente del robo de ayer fue que sucedió a las 11.30 en la transitada esquina de las calles Rastreador Calivar y Reinaldo Molina, en una zona muy comercial y próxima a la sede comunal. “No es la primera vez. En Navidad también nos robaron. Y hace un mes agarramos a unas mecheras y nos amenazaron de muerte. Esto no puede ser, no tenemos seguridad en esta zona. Lo que falta son más patrullajes de la Policía”, reclamó Lorena Paola Entz, la propietaria de esa tienda de ropa y calzados llamada “Hera”.
Giselle Marcuzzi, la empleada, estaba sola cuando entró la mujer embaraza y otra chica. La primera de ellas encaró a Marcuzzi y extrajo un revólver para encañonarla. No la golpearon, pero la llevaron a los empujones hasta el probador y ahí la obligaron a tirarse al suelo, donde después le ataron las manos con cinta scotch.
La empleada vio cómo las ladronas empezaron a elegir las prendas: principalmente los jeans, ya que se llevaron más de 50 de adultos y otros 15 de niños, además de muchas otras prendas. “La embarazada sacaba la ropa de bebés y le decía a la empleada que no se fuera a mover. Se llevaron más de dos bolsas llenas de prendas de todo tipo, después salieron como si nada a la calle y las cargaron a un auto que estaba estacionado en la puerta. No sé, pero nadie se dio cuenta del robo”, relató Entz, quien calculó que sustrajeron alrededor de 20.000 pesos en ropa. La víctima del atraco terminó shockeada, de modo que ayer a la tarde no abrieron el negocio.

