Una bomba de agua se convirtió ayer en una trampa mortal para un policía que pretendía pasar un día descanso en un pequeño complejo de Jáchal. Sucedió que el hombre quiso poner en funcionamiento la máquina para llenar una pileta y recibió una descarga eléctrica que le quitó la vida.

El fatal desenlace tuvo lugar en el sector de piletas del predio de la Cooperativa Nuevos Horizontes, en la calle Patricio López del Campo, a 5 kilómetros de la villa cabecera de Jáchal. Jorge Alejandro Aciar, de 43 años, no soportó la fuerte descarga de energía y, pese a que lo llevaron al Hospital San Roque, llegó sin vida ayer alrededor de las 11.

Aciar era cabo primero de la Seccional 21ra. y residía en la localidad de La Otra Banda, en ese departamento. El policía ayer estaba de franco de servicio y había ido en horas de la mañana al complejo de la cooperativa a colaborar con la limpieza del predio, dado que al mediodía tenían un encuentro deportivo. Es que los integrantes de su club, La Otra Banda, iban a jugar un partido amistoso con el equipo de Banda Amista, pero también tenían planeado llevar a sus esposas e hijos para pasar un día de campo y compartir un asado.

Según comentó Rafael Aciar, casero del complejo, se pusieron a ordenar las instalaciones. Después, Jorge Aciar se dirigió a limpiar la pileta de 4 metros por 2,50, destinada a los niños (hay otra más grande). Esto, para que los chicos pudieran darse unos chapuzones.

Una vez que terminó la tarea a eso de las 10:30, decidió ocupar la bomba para llenar la pileta. El casero le recomendó que primero debía que cargar agua al equipo y luego enchufarla para ponerla en funcionamiento, explicaron en la policía.

Jorge Aciar siguió las instrucciones, pero se especula que algo fallo: que la máquina no estaba en condiciones, o bien que él tenía el cuerpo mojado. Cuando fue a enchufar la bomba, recibió el inesperado golpe de corriente que lo tiró al piso.

Las personas que estaba ahí vieron la escena y auxiliaron a Aciar. En su desesperación lo cargaron en un automóvil y fueron rápidamente a la guardia del Hospital San Roque. De nada sirvió, apenas ingresaron un médico constató que el policía ya había fallecido.