A Rogelio Miranda su familia no lo podía tener quieto. A pesar de estar jubilado desde hace 3 años, el hombre seguía desempeñando su oficio de toda la vida, el de plomero. Varias changas en distintas zonas, la mayoría de clientes a los cuales ya los consideraba como amigos, lo tenían ocupado por estos días, contó ayer su nuera Claudia Quiroga.

Pero mientras hacía una changa en una casa de un barrio de Capital, el destino le jugó una mala pasada a Rogelio: tal como anticipó este diario en su edición de ayer, cuando el hombre bajaba una escalera, trastabilló y se cayó de cabeza al piso.

El plomero sufrió graves heridas en el cráneo y fue trasladado al Hospital Rawson con el peor de los diagnósticos. Allí fue operado y ayer en la mañana las complicadas lesiones le terminaron por costar la vida, informó su familia y la Policía.

Rogelio Andrés Miranda tenía 73 años, era padre de 3 hijos y abuelo de 7 nietos que lo querían y le decían de cariño ‘abulito’, precisó su nuera.

Vivía con su familia en calle Laprida, Santa Lucía, y a pesar de haberse jubilado, todavía seguía yendo a realizar trabajos de plomería. ‘Era una persona muy inquieta, no podía estar sin trabajar. A pesar de su edad, tenía una vitalidad enorme’, agregó Quiroga, dolida.

En su trayectoria como plomero, Miranda tuvo algunos accidentes laborales, pero ninguno tan grave como el que sufrió el último lunes. Eran alrededor de las 17.30 de ese día cuando el plomero realizaba algunas tareas de mantenimiento en una vivienda de calle Los Huarpes 468 Sur, en el barrio Palermo, Desamparados, Capital, informaron en la Comisaría 4ta. Esa casa pertenece a Pablo Quiroga y según Claudia, ese hombre era muy amigo de su suegro.

‘Pablo nos contó que mi suegro estaba bajando de una escalera tijera, pero se le cerró de golpe y se cayó de cabeza al piso’, explicó la mujer. El jubilado quedó inconsciente tras la caída y el dueño de casa llamó inmediatamente a una ambulancia.

Miranda ingresó a las 18.25 al Hospital Guillermo Rawson y los médicos diagnosticaron que había sufrido un severo traumatismo y fractura de cráneo. Unas horas después de su ingreso, lo operaron y quedó internado con pronóstico reservado, señalaron las fuentes.

Sin embargo el daño en su salud estaba hecho y ningún esfuerzo médico por sacarlo de esa situación fue suficiente: a las 8.10 de ayer perdió la vida, informaron fuentes policiales.