Un obrero de 33 años admitió ayer que violó cuatro veces a su hijastra cuando la nena tenía 11 años, en 2010, y convivía con ella, su madre y otros hermanitos en el departamento San Martín. Y ante el juez Juan Carlos Peluc Noguera (Sala II) ratificó el acuerdo de juicio abreviado que concretó a través de su defensora oficial Rosario Casasnovas de Dávila, con la fiscal Alicia Esquivel Puiggrós, en el que se muestra dispuesto a cumplir 12 años de cárcel por la aberrante maniobra, informaron fuentes judiciales.

El acusado es Juan Carlos Pereyra y quedó detenido luego de que la mamá de la víctima lo denunciara en la seccional departamental el 12 de noviembre de 2010. La denuncia se produjo luego de la conmovedora confesión de su hija, a quien la mujer había notado con comportamientos extraños y muy reticente a relacionarse con su padrastro. Cuando habló, la nena lo hizo por temor que su padrastro hiciera lo mismo con una hermanita, precisaron las fuentes.

La misma víctima reveló luego a los investigadores que su padrastro abusó de ella al menos tres veces, cuando ambos salían a buscar leña para la casa. Y que reiteró los ultrajes, siempre con amenazas de por medio, en una ocasión cuando su mamá tuvo que viajar al hospital con uno de sus hermanitos enfermo, indicaron.

La versión de la chica se confirmó con el informe de los psicólogos que la entrevistaron el sistema de la Cámara Gesell. Las conclusiones salientes de esos expertos fueron que la nena no mentía y que mostraba signos de haber sido abusada.

Si el juez acepta el juicio abreviado podrá aplicar una pena igual o menor, pero no mayor a la acordada.