Un chico de 13 años se subió ayer al techo de su casa supuestamente para fumar un cigarrillo a escondidas y terminó muerto. Y es que tocó unos cables que llevaban corriente y recibió una fulminante descarga que lo mató en el acto sin que nadie pudiera auxiliarlo a tiempo, informó la Policía.

El desgraciado suceso ocurrió minutos después de las 20 y tuvo como escenario una casa de calle Baigorria 283 Norte en el B° Soldado Argentino, en Marquesado, Rivadavia. El menor Paul Damián Maqueda Herrera (13) quedó sin vida arriba del techo de la vivienda, donde vivía con un hermano mayor, sus padres y abuelos, revelaron fuentes de la Seccional 30ma y los vecinos.

En el fondo de ese domicilio funciona una carpintería de la familia. Justamente la conexión trifásica que llevaba corriente para las máquinas del taller, cuyos cables atraviesa por el techo, ocasionó la tragedia, dijeron en la Policía. Aparentemente la instalación era precaria, indicaron.

La desgracia quiso que el chico subiera inocentemente arriba de la casa. Andaba en ojotas. Los vecinos dijeron que solía hacerlo. Los datos recabados por los uniformados indican que se subió ahí para fumar un cigarrillo, ya que no quería que su familia lo viera. Fue entonces que tocó los cables y recibió la descarga de energía, comentó un jefe policial.

Minutos más tarde, uno de sus familiares empezó a buscarlo y descubrieron que estaba en el techo, pero no respondía. Para cuando llegó un equipo médico, nada pudieron hacer por él dado que estaba muerto. Los policías de la Seccional 30ma y personal de Criminalística realizaron anoche una inspección en el lugar para luego retirar el cadáver.