El lunes 30 de octubre, una mujer y sus dos hijos fueron a almorzar a un restaurante mendocino ubicado en la calle Juan B. Justo: The Nook, conocido por tener una furgoneta en el frente del local. Uno de los niños, de 12 años, terminó internado después de comer un pedazo de vidrio presente en una pizza.

El chico advirtió algo raro mientras masticaba. En primera instancia, le comentó a su mamá que la masa estaba muy crocante. De repente, asustado, se sacó de la boca algo sólido: se trataba de dos pedazos de vidrio de un tamaño similar al de una moneda de un peso, según relataron.
Inmediatamente, su mamá se trasladó con su hijo al Hospital Español. Al llegar a la guardia, describieron la situación y el chico quedó internado en observación. En el establecimiento de Godoy Cruz permaneció con dieta cero durante 24 horas y le realizaron una radiografía de tórax antes de darle el alta.
Mientras la familia aguardaba en el hospital la evolución, se comunicó con la Municipalidad de Capital de Mendoza, desde donde enviaron a un inspector del área de Bromatología al local gastronómico para decomisar mercadería. Paralelamente, se clausuró el local preventivamente por 24 horas.
Desde el municipio explicaron a MDZ que se tomaron muestras, las analizaron y encontraron pedazos de vidrios en la salsa. Por este motivo, se decidió hoy la clausura del local que contaba con habilitación municipal.
La investigación estuvo a cargo de la Dirección de Comercio, a cargo de Pedro Dantiacq, de la Municipalidad de Capital. El negocio deberá pagar $23.000 de multa correspondiente a la primera clausura.
