Fue como si el destino lo llamara. A Martín se le había puesto que quería darse un chapuzón en el canal. María Echegaray cuenta que “me insistió como tres veces, al último ya me decía en chiste: ‘Mamá, me voy a tirar al canal‘. Y le dije: ‘¡Ay! Hijo, acordate qué día es hoy (por el domingo)‘”. El joven se acordó, era la fecha del cumpleaños de su papá que había muerto ahogado en 1986, pero prefirió no ponerse mal. Por el contrario, él siguió empecinado en bañarse en el cauce. Cuando vio que su madre entró a la casa de sus tíos, le pidió a su hermano menor que lo acompañara y caminaron juntos hasta el puente del canal. Al final, Martín se sacó el gusto de lanzarse al agua, pero también fue lo último que hizo. Sin querer, 26 años después y a la misma hora, repetiría la dramática historia de su padre. El muchacho no pudo salir de ese canal de San Martín, y desapareció en la correntada. Ayer a primera hora de la mañana encontraron su cuerpo en Caucete.

Padre e hijos se unían así por la tragedia y el dolor golpeaba por segunda vez a María Echegaray. Primero fue su esposo en ese entonces, Juan Carlos Galleguillo, que por salvar a su hermano murió ahogado en el Dique San Emiliano en Rivadavia, a las 17.20 del 25 de diciembre del 1986, recuerda patente la mujer. Él tenía 24 años y un día antes habían bautizado a su hijo Martín. Ahora era este joven de Chimbas, que a sus 26 años sufrió la misma desgracia por querer bañarse en un canal.

Triste final Cayó la coincidencia que fue el domingo último, justo el día del cumpleaños de su padre fallecido. Martín Leonardo Galleguillo había ido con su madre, su padrastro y sus tres hermanos menores a visitar a unos familiares en calle Florida, entre Salvador María del Carril y Quiroga, en el distrito Dos Acequias, San Martín. El calor agobiaba, de modo que tras el almuerzo se metieron al piletín de la vivienda. Martín no se conformó y empezó a rondarle la idea de bañarse en el canal Perón, que pasa enfrente a la vivienda. Fue ahí cuando le comentó a su madre que tenía ganas de meterse en ese cauce. “Me dio miedo. Y le dije que ni lo pensara. Pero se tiró igual. Mi otro hijo me avisó. Cuando corrí al canal, le vi sólo la cabeza y el agua ya se lo llevaba. Con mi marido nos subimos al auto y lo seguimos hasta que no lo vimos más”, relató María. Eran cerca de las 17.30, la misma hora fatídica de hace 26 años. Esa tarde, los bomberos salieron en su búsqueda en el canal, pero fue en vano. Ayer muy temprano, los bomberos al mando del comisario inspector Marcelo Heredia reiniciaron los rastrillajes, ya con el corte del agua. A las 7.30 la dotación al mando del cabo Sergio Marinero encontró el cuerpo de Martín Leonardo Galleguillo en el canal Quiroga, en el límite de Caucete con San Martín, a 26 km de donde desapareció. Presentaba un golpe en la frente, lo que aparentemente lo desmayó al zambullirse.