Le decían "El Chingolo" y siempre lo veían por el club, la mayoría de las veces, debajo de un gran sauce pegado a un desagüe, cercano al hoyo 18. Desde esa base de operaciones, Carlos Ramón Garay recuperaba pelotitas de golf que caían al agua y otras que los golfistas daban por perdidas en ese enorme predio de 48 hectáreas. Quienes lo conocían aseguran que ese era su mayor capital, porque luego conseguía unos pesos vendiendo esas pelotitas a los jugadores. Garay conocía bien el club Amancay de Santa Lucía, porque al menos 20 años atrás supo ser caddie (el que lleva los palos y acompaña al jugador) en el lugar. El problema para ese solitario hombre de unos 50 años parecía ser el destino de esas esporádicas recaudaciones, porque luego lo veían por la calle, embriagado y muchas veces haciendo cama donde lo sorprendía la noche, dijeron sus conocidos.

Ayer, uno de esos conocidos, José Yacanto, lo reconoció en el acto cuando cruzó el puente sobre el desagüe alrededor de las 9 de la mañana, en ese club situado en Roque Sáenz Peña al 8116 Este, Santa Lucía. Garay estaba boca abajo en el agua, sin vida. Y entonces muchos supusieron que quizá la muerte lo sorprendió cuando padeció uno de sus habituales ataques de epilepsia, porque cuando ingresaba por un costado al club "nunca lo hacía ebrio", dijo ayer Yacanto.

O resbaló del puente o de una orilla y cayó al desagüe cuando sufrió un ataque o justo tuvo esa convulsión cuando estaba en el agua buscando, y no tuvo escapatoria. Esas parecían ser ayer las únicas alternativas sobre la muerte de Garay que, suponen, ocurrió en la tarde del lunes.

Justamente una muerte por accidente mezclada con el infortunio de una enfermedad era ayer una de las principales hipótesis de investigación de los policías de la comisaría 5ta. de Santa Lucía, por ahora al mando del subcomisario Antonio Montaña. Y así será hasta que el informe del médico forense establezca las causas reales del deceso, porque el cuerpo no presentaba signos de violencia externa que hicieran sospechar de algún ataque, dijeron en la Policía.