Un hombre permanecía anoche en grave estado después de que quedó aprisionado debajo de un viejo colectivo, cuando intentaba cambiarle las cubiertas. Ya había puesto un gato hidráulico para levantar al vehículo, pero quiso poner otro para asegurarlo y entonces se metió abajo. Fue ahí que el primero de los crique se hundió en la tierra y el rodado cayó arriba de él, aplastándolo con el paragolpes.
El insólito accidente de ayer en la mañana lo sufrió Miguel Angel Maffezzini, quien terminó internado en Terapia Intensiva del Hospital Rawson a raíz de las múltiples fracturas de costillas y la clavícula izquierda, lo que le afectó la zona pulmonar, comentaron sus familiares. Este comerciante de 66 años es el padre de Marcelo Maffezzini, una de las cuatro personas que murieron ahogadas (dos aún permanecen desaparecidas) cuando pescaban en el Dique Cuesta del Viento, el 6 de agosto del 2006.
Maffezzini junto a su hijo Angel había ido a eso de las 9 a buscar un colectivo Deutz que tenían casi abandonado en una finca situada en Derqui y Neuquén, Santa Lucía, propiedad de su amigo Leonardo Agüero. Para moverlo debían cambiarle las cubiertas, por eso el mayor de los Maffezzini quiso levantarlo con dos gatos hidráulicos e inesperadamente quedó aprisionado por el paragolpes. Como era imposible levantar el vehículo, su hijo y su amigo empezaron a cavar y lograron sacarlo de abajo.

