El tranquilo pueblo de Villa Calingasta se vio sacudido por un escándalo que derivó en la detención del delegado municipal de esa localidad. El funcionario político fue denunciado por cuatro empleadas que lo acusan de acoso sexual. Una de esas mujeres aseguró, incluso, que la manoseó y las otras afirmaron que siempre les hace propuestas indecentes.

El que está en el ojo de la tormenta es Rafael Luis Astudillo (60), el representante de la intendencia en ese poblado, revelaron del caso. Los policías de la Seccional 16ta lo apresaron el sábado a la tarde en su propio domicilio, en calle Sarmiento, por orden del juez de instrucción Guillermo Adárvez, quien lo investiga por un posible delito contra la integridad sexual. Hasta anoche, el funcionario se encontraba alojado en esa dependencia policial.

El escándalo se desató el miércoles último a raíz de la denuncia de una mujer de 43 años que trabaja en esa delegación. Las versiones indican que el detonante de todo fue una fuerte discusión que protagonizaron la señora y el funcionario, la cual que terminó cuando éste le gritó una obscenidad tomándose sus genitales. Eso habría motivado a que ella decidiera contar los supuestos abusos a los que la sometía desde hace tiempo.

En su denuncia afirmó que, en algunas ocasiones en que iba a dejar sus herramientas de trabajo a la delegación, Astudillo la acosaba y hasta una vez llegó a manosearla aprovechando que estaba sola, según fuentes del caso.

Tras esa primera acusación, otras tres mujeres se presentaron en la comisaría y también denunciaron a Astudillo por lo mismo. Ninguna de ellas habló de toqueteos, pero sí coincidieron en señalar que el funcionario les lanzaba ‘piropos desubicados’ o les hacía insinuaciones en reiteradas oportunidades. Una de las cosas que contaron fue que, cuando ellas le pedían materiales para hacer su trabajo, éste les decía que si quieren esas cosas le iban a tener que dar ‘besos o caricias’ a cambio, revelaron allegados al caso.

Si bien hay hermetismo en la Policía, se supo que las mujeres fueron muy escuetas en sus denuncias. Ahora falta escuchar la versión del funcionario municipal, pero dicen que se lo nota muy tranquilo.