Un comerciante de apellido Andreolli que ya en 2011 había quedado sospechado de tener vínculos con el negocio de los autos robados, volvió a ser detenido ayer por policías de la Seccional 1ra de Capital, pues en un galpón suyo en Benavídez al 1461 Oeste, en Chimbas, tenía 8 vehículos robados, dijeron fuentes policiales. Al cierre de esta edición, los pesquisas al mando del comisario inspector Víctor Fonseca y el subcomisario Oscar Sombra, habían establecido que cinco de esos rodados registran pedido de secuestro por robo en las provincias de Córdoba, San Luis y Buenos Aires, precisaron.
Los vehículos en cuestión son dos Chevrolet Corsa, dos Ford Ranger, una Ford F100, una combi Mercedes Benz, un chasis de Fod Escort y una Chevrolet S10, que sólo tenía el chasis, las ruedas y el motor. También incautaron dos motores de Peugeot 504 con números adulterados, autopartes, herramientas para el corte y otras máquinas, precisaron voceros del caso.
La sospecha de los investigadores es que Andreolli desarmaba esos autos para luego venderlos por partes en su local de venta de repuestos en 9 de Julio y Avenida Rioja, en Capital.
Había sido la denuncia por el robo de una camioneta Peugeot 504 lo que motorizó la investigación que concentró las miradas en el galpón que Andreolli tiene en los fondos de un predio cerrado en Chimbas.
Así, los pesquisas lograron establecer que no se producía ninguna actividad durante el día, pero los vecinos dijeron que de noche los ruidos de trabajo eran continuos.
Por todos esos datos fue que la Justicia ordenó allanar el lugar en busca de pruebas para confirmar la existencia de posibles delitos. Ahora, deberá determinarse si el comerciante tuvo alguna vinculación con los ladrones de los autos, más allá del supuesto encubrimiento que le atribuyen desde ayer por haberlos adquirido, indicaron.

